LA CULTURA
INVESTIGATIVA A NIVEL ESTRATEGICO EN LA EDUCACIÓN MILITAR VENEZOLANA.
Autor: Dr. Freyd Vargas M.
La presente investigación tuvo por finalidad
generar un corpus teórico llamado a sustentar la cultura investigativa a nivel
estratégico en la educación militar venezolana, inscribiéndose en el contexto
del programa doctoral que adelanta el Instituto de Altos Estudios de la Defensa
Nacional. El eje de interés se centró en el síndrome de Todo menos Tesis o TMT
observado en las Cohortes 2012 y 2013 del citado programa. Teóricamente, el
estudio se sustentó en los preceptos referidos a la cultura organizacional de
Chiavenato (1989), Schein (1992), Denison (1992), Romero (1996), Granell (1997),
García y Dolan (1997), Robbins (2004), Guédez (1996) igualmente hubo que acudir
a la Militaridad desde la perspectiva de Aguana y Sayeg (2015), transitando
además por el amplio marco normativo que regula los estudios en el ambiente
militar. En el plano metodológico, se asistió al enfoque fenomenológico sugerido
por Husserl; demandando un trabajo de campo al que fueron incorporados como
Informantes Clave 5 Docentes, 3 Egresados y 4 Doctorantes; la recogida de datos
se llevó a cabo mediante una entrevista semicerrada apoyada en un cuestionario,
permitiendo que las respuestas fuesen reflexionadas antes de ser plasmadas en
el instrumento. La hermenéutica sirvió de estrategia para el análisis de los
datos. A manera de resultado, se obtuvieron 9 categorías que al ser puestas en
relación, estructuran el cuerpo teórico desde el cual se comprende la cultura
investigativa a nivel estratégico en la educación militar venezolana,
destacándose un proceso de formación que apunta a una praxis investigativa alineado
con las creencias, valores y discurso asentados en la Educación Militar Venezolana;
pero que arroja severos cuestionamientos a la calidad de la investigación, a
partir de las fisuras demostradas en la formación investigativa.
INTRODUCCIÓN
Si bien la educación ha sido y será parte importante en
el debate en la sociedad, lo que permanece en su emergencia es justamente la
inestabilidad de sus propuestas en el devenir histórico de las sociedades.
Asumiendo que la educación resulta en el motor de los
cambios fundamentales en todos los campos del saber y sobre todo en la calidad
de vida de los individuos, se decanta hacia la ciencia y la tecnología para
apalancar estos cambios y garantizar su consistencia (o no) en el tiempo.
En este plano de reflexión acerca de la educación y papel
transformador de las estructuras de la sociedad, se debe enfatizar en la educación
universitaria como la que llamada a propulsar la evolución requerida. Por ello,
el papel fundamental de la institución universitaria en erigirse como el pilar
que fomente la estructura de pensamiento desde la cual se posibiliten dichos
cambios. Sin embargo, su misión va más allá. Debe ser capaz de cuestionar-se;
ser capaz de reflexionar sobre sus propias estructuras y autocriticar su
quehacer para estar cónsona con las necesidades de un entorno cada día más
desafiante, cuya dinámica sobrepasa las actuales competencias de sus
protagonistas. Este reto entonces, es para organizaciones con visión de futuro,
capaces de satisfacer necesidades actuales sin perder de vista necesidades de
entornos globalizados.
Vista así, la educación universitaria y su institución,
se constituye en la idea central de los contenidos de este trabajo.
Por tanto, al reconocer a la educación como un producto
social, se asiste a la interacción social como un fenómeno fundamental y básico
de la misma dinámica societaria y por tanto, un tema intrínseco de las ciencias
sociales; con ello, el tema suele ser mucho más amplio y demanda a su vez,
profundidad
en la comprensión de los problemas que conlleva el adentrarse en las
estructuras y mecanismos a través de los cuales, los principios de la sociedad
se encuentran internalizados en el individuo y de cómo este, recrea a la
sociedad.
En cada manifestación de la interactuación entre individuos
se acude a pautas preestablecidas, o simplemente se crean pautas originales de
relación, pautas que más tarde, pueden llegar a convertirse en patrones
preestablecidos. Por ello, el acercarse a la comprensión de las sociedades, se
perfiló como una opción válida para propiciar el encuentro con formas
alternativas de concebir la realidad de los fenómenos sociales, entre los que
se cuenta la educación y en particular una de sus funciones preeminentes: la
investigación. Esta realidad–proceso llamada investigación, adquiere
significado como un mundo intersubjetivo y organizado sustentado en un acervo
de conocimientos previos a él, dado por nuestras experiencias o por nuestros
padres, maestros e instituciones, que funcionan como un esquema de referencia.
Insistiendo en la responsabilidad que subyace en la educación universitaria
como generadora y promotora de conocimiento, se advierte que, como producto
social, también esta institución sucumbe ante determinados esquemas de
pensamiento, orientando sus acciones hacia actuaciones cónsonas con esos
esquemas. Muestra de ello lo expresa Morín (2000:29) cuando afirma: “Los
individuos conocen, piensan y actúan según los paradigmas inscritos
culturalmente en ellos”; con ello, destaca el papel de la cultura sobre la
actuación de los individuos y en el caso del presente estudio, se estaría
reconociendo el papel de la cultura organizacional sobre los individuos y sobre
sus acciones. Lo anterior, si bien
entraña una verdad inobjetable, sugiere una revisión colectiva de los saberes y
creencias organizacionales que permita propiciar una marcada crítica y que a la
vez, sea certera en la búsqueda de interrogantes en los cambios que clama la
educación actual.
Desde esta óptica, el estudio despliega una diversidad de enfoques en los
cuales la cosmovisión investigativa fue la constante y apunta hacia la cultura
investigativa que poseen los doctorantes del Instituto de Altos Estudios de la
Defensa Nacional (IAEDEN) perteneciente al Centro de Estudios Estratégicos (CEE)
de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV). En este contexto, se
detectó un problema que si bien no es ajeno a la práctica nacional e
internacional, no debería –opinión del investigador- estar tan acentuado en una
institución cuya misión es dar respuesta a problemas multidiversos de la
seguridad de la nación. En este caso se advierte la presencia del síndrome del
denominado Todo Menos Tesis; fenómeno que entraña diversas explicaciones.
Sin embargo, la tarea, en este caso no es alcanzar explicaciones a ese
fenómeno sino, generar un acercamiento para su comprensión, desde la mirada de
sus protagonistas; quienes a través de sus experiencias, enrumbaron el
desarrollo de los elementos teóricos-conceptuales que sustentan la
cultura investigativa en la Educación Militar Venezolana, deviniendo en la
conformación de un corpus teórico, que devela la situación de la praxis
investigativa en el IAEDEN, limitándose al espacio social delimitado por las Cohortes
de los periodo 2012-2013.
Tal empresa investigativa
demandó acudir a las vivencias, creencias, limitaciones, obstáculos y mecanismos
de superación empelados por las miembros de las Cohortes arriba citadas, en
procura de buscar los espacios interconectados de la investigación doctoral, abarcando
el proceso formativo y en particular, en el desarrollo de sus competencias
investigativas en el marco normado de la educación militar venezolana.
Asimismo, este estudio develó
la necesidad de avanzar hacia formas alternativas de reflexión crítica, los
caminos que se deben seguir recorriendo la construcción del conocimiento dentro
del subsistema educativo militar venezolano, en procura de la excelencia que
debe acompañar este proceso; concibiendo que su carácter procesual le confiere
su revisión permanente.
Por consiguiente, se destaca
la importancia de este estudio al generar un corpus teórico que sustenta la
cultura investigativa en la educación militar venezolana a través de las
experiencias, análisis e interpretación del programa doctoral en Seguridad de
la Nación; concebido como espacio abierto, dinámico, transdisciplinario,
abierto a diversas corrientes de pensamiento que posibilita la complementariedad metodológica
e intenta añadir productos innovadores de la cientificidad, desde los aportes
individuales y colectivos tanto en los participantes del doctorado como de la
institucionalidad militar. En el contexto de la cultura investigativa, en esta
diferenciación se observan muchas de las herramientas indagatorias o analíticas
serán válidas para investigar los más recientes enfoques y paradigmas
epistemológicos de las competencias, praxis y cultura investigativa en la
educación militar venezolana.
En cuanto al abordaje
metodológico, el investigador siguió los postulados onto-epistémicos que
orientan la propuesta fenomenológica de Husserl (1986), cuando señala que el
objeto de la investigación es el fenómeno, entendido como lo dado a la
conciencia. Valiéndose de la intuición como el instrumento de que se vale para
precisar la visión intelectual del objeto de conocimiento; junto al concepto de
intuición, asume el de intencionalidad de la conciencia, para la aplicabilidad
de la estructura investigativa.
En esta perspectiva, el
investigador adopto la definición de Momentos, para recrear las fases en las
fue necesario precisar las diversas actividades que hubo que adelantar para
alcanzar el resultado previsto; aunque esta división no debe ser asumida con la
rigidez de otros enfoques, dada lo difuso de línea divisoria entre ellas.
Esa sí como en el Momento I se
recoge la realidad del objeto de estudio a través de un acercamiento al mismo,
procurando adentrarse dentro del contexto del subsistema de educación militar
venezolano; aquí se contextualizó el objeto de estudio y sus protagonistas
(Docentes, Egresados y Doctorantes), explorando sus competencias, experiencia,
praxis y cultura investigativa en el espacio del programa doctoral. Ello dio
pié para que el investigador se formulara un conjunto de interrogantes que
fueron sometieron a contexto a educación
militar venezolana; la intencionalidad
de la investigación se trazó a través de las interrogantes establecidas para el
estudio doctoral, procurando darse sentido al precisarlas como objetivos; a
ello se suma la descripción de los términos en los que se destacó la relevancia
de la investigación, sobre todo hacia el ámbito de la institucionalidad
militar, sin descuidar los aspectos académico-teórico y metodológico.
Seguidamente, en el Momento
II se presenta el contexto teórico referencial que sustenta la investigación,
en el cual se presentan los antecedentes que brindan su valor agregado al
estudio, tomando en cuenta la competencia, experiencia, praxis y cultura
investigativa. Esa sí como se lleva a cabo una indagatoria en la Cultura Investigativa en la Educación Militar Venezolana y
la Competencia investigativa en la Educación Militar
venezolana. De igual manera, se hizo una revisión de la Cultura organizacional, dada sus implicaciones y
alineación con las creencias, mitos y valores que, al igual que el lenguaje
determinan la cultura institucional militarse, es por ello que se revisó la Militaridad como eje articulador de la praxis
investigativa que se desarrolla en el programa doctoral en estudio. De
igual manera, se colocaron en contexto los estudios de
postgrado en la UMBV, sus políticas y
programas, representando el espacio conceptual del estudio; espacio que se
encuentra debidamente normado en la legislación nacional y especialmente
institucional.
En relación con el Momento
III, denominado Metódica, sus contenidos se ocupan de los elementos de orden
epistemológico, ontológico y metodológico que ordenan la investigación. Se
insiste en su adscripción al paradigma cualitativo fortalecido con las
concepciones filosóficas definidas con el enfoque de la episteme fenomenológica
de Husserl (1986); los datos obtenidos fueron sujeto de un análisis
hermenéutico, posibilitando la obtención de nueve categorías.
El corpus teórico ocupo las
líneas del Momento cuatro. Aquí, fueron puestas en relación las nueve
categorías alcanzadas en el momento anterior, derivando en cuatro grandes
proposiciones teóricas que dieron cuenta de la cultura investigativa en la
educación militar.
Finaliza el estudio listando
las Referencias que identifican los autores a los que se acudió para generar el
debido soporte a cada postura presentada a lo largo del estudio. Asimismo, se
ofrecen los Anexos que denotan en detalle, el instrumento empleado para recoger
los datos; así como la transcripción del material protocolar, producto de la
transcripción de los datos y la codificación correspondiente.
MOMENTO I
LA REALIDAD DEL OBJETO DE ESTUDIO
Acercamiento al objeto de estudio
El desarrollo de la investigación universitaria mundial comienza a
destacarse en el último cuarto del siglo XIX, producto de las nuevas demandas
de una sociedad más compleja, exigente y pragmática, y desde luego, por las
influencias de las primeras universidades que se dedicaron fundamentalmente a
los estudios avanzados.
Este extraordinario desarrollo de la investigación en las distintas
instituciones universitarias del mundo se logra, como primer orden, a través de
los doctorados, donde necesitó, indiscutiblemente y en buena parte, de la
dedicación y profesionalización de los docentes, por lo que hoy en día la
relación entre investigación y doctorado debe ser norma para toda universidad.
Al respecto Cárdenas (2004:179), refiere: “Para realizar labores de
investigación de alto nivel en las distintas áreas del saber, es necesario,
contar con una masa crítica de profesores especializados, que contribuyan a
elevar los avances de la ciencia”.
Así mismo, la universidad constituye el espacio para el fortalecimiento de
las estructuras nacionales de producción científica, humanística, social y
cultural, ya que en ellas se concentran en gran escala los resultados
alcanzados sobre innovación y desarrollo de conocimientos científicos, así como
también, la infraestructura necesaria y el personal calificado para el diseño y
ejecución de lineamientos estratégicos, en virtud de los cambios constantes en
el contexto social, económico, político, científico, cultural, tecnológico,
militar y en todas las áreas que abarca el Estado Venezolano, por consiguiente,
conllevan a reflexionar en torno a los profundos desafíos
con un alto nivel de complejidad, en las
instituciones de Educación Universitaria, en lo que respecta al estudio de postgrado
(doctorado) referente al investigador, docente investigador y su praxis tanto
en el contexto nacional como internacional.
Es así que, la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) creada
el 03 de septiembre de 2010 para contribuir a comprender el tema de la
seguridad de la Patria en forma integral y a darle respuesta en forma compleja,
la UMBV promueve la integración e interrelación educativa de los distintos
componentes de la FANB y de la Milicia Bolivariana, así como también la
Integración Cívico Militar, reconociendo ambas dimensiones como condición sine qua non para la garantía de la
seguridad del Estado venezolano.
De este modo, haciendo énfasis en el Centro de Estudios Estratégicos (CEE)
donde se realizan estudios a nivel doctoral como lo es el Doctorado en
Seguridad y Defensa de la Nación, un centro de estudios avanzados, de
investigación y consulta, el cual mediante el empleo de un pensamiento
estratégico permitirá adquirir, recopilar, organizar, analizar y evaluar
información que permita la elaboración de políticas y estrategias en el área de
Seguridad de la Nación e Integración Regional con la finalidad de contribuir al
progreso y consolidación de los objetivos nacionales.
Los estudios estratégicos se han interpretado como una actividad de
análisis e investigación, generada por el interés en el conocimiento del empleo
en escenarios o la amenaza del empleo de la violencia o el poder militar, tanto
en el ámbito infra-estatal como internacional, sin embargo producto de las
nuevas amenazas relacionadas con los efectos que ha generado la globalización,
los adelantos tecnológicos y la aparición de nuevos escenarios han hecho que se
amplíen los campos de interés y sus objetos de estudio.
Asimismo, el Centro de Estudios Estratégicos (CEE), planifica, coordina,
estimula y divulga la investigación en las áreas de la Seguridad, Defensa y
Desarrollo Integral de la Nación e Integración, a través de actividades y
proyectos derivados de las líneas de investigación, a fin de satisfacer la
misión institucional, con el objeto de dar respuestas a las demandas realizadas
por Instituciones públicas del Estado y la sociedad civil, esto se hace
referencia con el fin de ir mostrando el contexto empírico del autor en función
del objeto de la presente tesis doctoral.
Por lo tanto, la investigación constituye, una de las máximas expresiones
de la actitud académica de todo individuo y el máximo nivel intelectual de una
sociedad, donde la tarea de investigar, se quiera o no, siempre va a estar
ligada a la vida científica, social, cultural, tecnológica, humanística,
militar de la UMBV. Al respecto, Azuaje (2002:12), expresa:
La palabra investigación proviene de las voces latinas investigium, que
literalmente significa “en pos de la huella”. Un significado parecido, posee la
palabra research, que es utilizada para referirse a la investigación o al
investigador…de ello se puede deducir que el proceso de investigación, expresa
el modo de llegar al conocimiento de algo, con esfuerzo, por la vía indirecta
de un “rodeo” siguiendo la huella o un vestigio, a un largo camino, en forma sistemática,
o sea con un método.
Como consecuencia, es posible formular que la investigación es el camino o
la vía que ayuda en un momento determinado a encontrar el sentido de las cosas
o en diversas situaciones de la realidad en los diferentes sistemas políticos
como: educativo, militar, social, cultural, tecnológico, entre otros.
El sistema educativo es la base ideológica sobre la cual descansan los
diferentes sistemas políticos de cualquier sociedad. De allí, depende en gran
medida el desarrollo y la grandeza de los países que conforman la comunidad
mundial. No hay estado que haya alcanzado desarrollo económico y social sin un
alto progreso educativo; por esto, en los últimos años, grandes esfuerzos se
han orientado en la búsqueda de la excelencia académica particularmente con la
oferta de estudios doctorales para formar un cuerpo de investigadores que
construyan conocimiento en todos los campos del hacer, sentir y ser del hombre
en su multidimensionalidad y complejidad.
En este sentido, en la República Bolivariana de Venezuela se establece en
la Ley Orgánica de Educación (2009) en su Artículo 30 define la modalidad de
educación militar dentro del sistema educativo nacional, la cual por su propia
naturaleza, requiere de un tratamiento especial que arraigue su esencia en aras
de alcanzar fines determinados. La educación militar venezolana está orientada
a profundizar y acelerar la conformación de un pensamiento y una estrategia,
militar nacional, inspiradas en el ideario bolivariano, robinsoniano y
zamorano, de los precursores y precursoras, héroes y heroínas de nuestra
independencia, así como en las experiencias del pueblo venezolano y de los
pueblos del mundo, en sus luchas antiimperialistas, lo cual exige una labor
continua y permanente de investigación, generación, transformación y
apropiación social de conocimiento; y vinculación con las comunidades y el
poder popular.
En Venezuela, la educación militar cuenta con la infraestructura, personal
docente y administrativo, tecnologías educativas, así como programas de
pregrado, postgrado y doctorado en pleno funcionamiento, que de hecho conforman
una “Comunidad Académica”, para el país, con suficiente excelencia para
responder a las exigencias de los niveles que conforman el Subsistema de
Educación Universitaria en la modalidad de Educación Militar, y que representan
a su vez, potencialidades reales para continuar la formación integral y
permanente de militares profesionales y civiles competentes, consustanciados
con la necesidad de construir una sociedad soberana, justa, plural, amante de
la paz y de la democracia participativa.
Al respecto Aguana (2015:9) expresa que “…la educación militar corresponde
entonces al sistema nacional basado en los principios que garantizan la
transmisión de conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar, traducido
en las habilidades, capacidades, destrezas y actitudes para la defensa militar,
el mantenimiento en el orden interno y la participación activa en el desarrollo
nacional…”.
Por lo tanto, la educación militar establecida legalmente dentro de un
subsistema y formalizada dentro del sistema de educación universitaria, hace
referencia a la investigación como la producción científica de conocimientos
pertinentes, relevantes, colectivos, contextualizados y socialmente válidos
para la defensa militar y que sirvan de apoyo a las actividades de docencia y
extensión en materia militar fundamentados en la soberanía nacional, la
solidaridad, el humanismo y la unión latinoamericana-caribeña de los pueblos.
De manera particular, la investigación de la Universidad Militar
Bolivariana de Venezuela (UMBV) está dirigida a fortalecer y profundizar la
pertinencia científico-académica, social y ética de los estudios realizados en
el marco del proceso de desarrollo que vive el país y bajo la dirección
académica en aras de fortalecer el componente militar de la nación. En este
orden de ideas, se tiene dentro de la educación militar venezolana existe el
programa de doctorado en seguridad de la nación dictado por el Centro de
Estudios Estratégicos (CEE) perteneciente a la UMBV específicamente en el
Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN), donde el
investigador centrara su atención para Generar un Corpus Teórico sobre la
Cultura Investigativa en la Educación Militar Venezolana.
Dentro de los programas de doctorado, señala López (2004:63): “hay que
demostrar el dominio en el campo de conocimiento elegido en el referido
programa doctorando, el cual no se consigue a través de exámenes, cursos,
seminarios sino que requiere capacidades para dirigir y realizar un trabajo de
investigación original.” El doctorando debe de probar sus competencias
investigativas de independencia práctica a través de la preparación y defensa
de una tesis o disertación, así como superar la oralidad y escritura ante un
jurado examinador o tribunal académico.
Un hecho importante que destacan Sánchez y Arredondo (2001), se refiere a “la
vida institucional en la investigación y naturalmente en el doctorado, donde
muchas veces no se distingue en profundidad con las competencias investigativas
para el caso de la maestría, lo cual quiere decir que no hay claridad sobre los
objetivos de cada uno de ellos”. En tal caso, el doctorado sirve para formar
investigadores y no para tomar cursos, para desarrollar una investigación, una
tesis doctoral con el propósito de adquirir las destrezas necesarias para
llevar a cabo investigaciones que generen nuevos conocimientos. De hecho, el
doctorado que reviste profundidad en términos de creación y divulgación de
nuevas realidades integradas en la tesis doctoral, es un traje a la medida para
cada participante en razón de sus propias competencias investigativas en el
caso de los doctorantes, y su propia praxis investigativa en el caso de los
docentes del doctorado.
En este punto hacen mención Sánchez y Arredondo (Ob. Cit.), que los programas
doctorales deben contar con un conjunto de académicos haciendo investigación de
modo que, cada aspirante a doctor pueda interesarse en la línea de
investigación respectiva y hacer su tesis desde que comienza sus estudios en
este nivel.
De lo expresado anteriormente se deduce que, la amplitud de pensamientos y
acciones que en el mundo le confieren interés a la investigación como punto de
apoyo al desarrollo social, científico, tecnológico, educativo, cultural,
militar y como política universal de la construcción del conocimiento, en la
generación, impulso y ampliación de las diferentes áreas del saber, es un
camino significativo hacia la consecución de metas orientadoras de renovación
potencial paradigmática sobre las nuevas realidades.
Al respecto, Tobón y otros (2006:60), refieren que, “las universidades han
comenzado a hablar de esta situación, y lo están haciendo, debido a la “escasa
investigación y falta de relevancia de la investigación para resolver los
problemas sociales y empresariales”.
De lo expresado se deduce la necesidad ineludible de gestionar en las UMBV
que ofrece programas doctorales la amplitud del hacer y saber investigativo,
con el propósito de garantizar calidad y pertinencia con el sentimiento
absoluto de formación de investigadores en el nivel doctoral.
Desde este contexto, la investigación constituye el nexo de un sinnúmeros
de responsabilidades esenciales de la sociedad, como desarrollar las
competencias investigativas, la experiencia investigativa y la praxis
investigativa del doctorando en la educación militar venezolana para generar un
corpus teórico que sustente la cultura investigativa en el esquema de explorar
nuevos campos del conocimiento, formar generaciones de científicos y, por ende,
conducir la investigación básica necesaria para la innovación y la difusión de
sus producciones en la razón de Tobón y otros (2006:63): “encaminar todo a
formar investigadores, desarrollar investigaciones y formar profesionales con
competencias investigativas”.
En este sentido, González citado por Hurtado de Barrera (2000:63) expresa
que, en la República Bolivariana de Venezuela “se detecta un bajo grado de
investigación, poca participación en la formación de investigadores y
desarticulación entre docencia e investigación, con lo cual los profesionales
egresados tienden a ser meros ejecutores y aplicadores”. Sumado a lo anterior, otra
dificultad evidente es que tampoco se cuenta con una tradición de investigación
científica o generación de conocimientos que debe fundamentar a todo candidato
a doctor inscrito en esos programas doctorales que brinda la UMBV.
Por tanto, se hace necesario pensar en aquellos escenarios donde se cumplan
diversos espacios del programa doctoral como lo es el doctorado en Seguridad de
la Nación, a fin de alcanzar en el doctorado las competencias y praxis
investigativa centradas en la necesidad de asumir reflexivamente y con
conciencia una vertiente paradigmática en el avance de su producción
investigativa, toda vez que se adquieran actitudes comportamentales, aptitudes
escriturales y argumentativas suficientes en el marco del afianzamiento de la
cultura investigativa, así como habilidades para detectar situaciones de
estudio doctoral en Seguridad de la Nación.
Estas especificaciones que se muestran limitadas en la creación, innovación
y producción de conocimiento en razón de las pocas competencias investigativas
y la mala praxis investigativa desarrollada a lo largo del estudio doctoral,
dan cuenta de una realidad que debe ser indagada desde las voces de los
informantes claves. A fin de dar respuesta a la siguiente interrogante: ¿Cuál
es el corpus teórico que sustenta la cultura investigativa en la Educación
Militar venezolana?
El eje espacial de la investigación
La Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) creada el 03 de
septiembre de 2010, para contribuir a comprender el tema de la seguridad de la
Patria en forma integral y a darle respuesta en forma compleja, la UMBV
promueve la integración e interrelación educativa de los distintos componentes
de la FANB y de la Milicia Bolivariana, así como también la Integración Cívico
Militar, reconociendo ambas dimensiones como condición sine qua non para la garantía de la seguridad del Estado
venezolano.
El Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN)
perteneciente a la UMBV, fue creado por Decreto Presidencial N° 468 de fecha 09
de Diciembre de 1970, como un Instituto Superior, adscrito al Ministerio de la
Defensa, para el estudio de los problemas relacionados con la seguridad y
Defensa Nacional. Se constituyó así en el país un centro de concentración nacional
al más alto nivel, para la investigación y aprendizaje. Este instituto, desde
su inicio hasta el presente, ha propiciado la integración cívico-militar en un ambiente
de libertad académica, donde se estudia e investiga constantemente, como parte
de equipos multidisciplinarios de trabajos, la realidad nacional e
internacional.
En el año 1983 se muda a su actual sede, en la Avenida Los Próceres en el
Valle de Caracas, allí se inicia un proceso de reorganización académica y se
empiezan a dictar además otros cursos de menor extensión en el tiempo,
relacionado con la materia. Para 1988, se elabora el primer proyecto para
convertir el Curso Superior de Defensa Nacional en una Maestría y así poder
otorgar el título correspondiente.
Antes los cambios y ajustes de la normativas emitidas por dicho Consejo,
esta Casa de Estudios para el año 1992, reinicia los procesos y solicita el
reingreso al régimen establecido como Instituto de cuarto nivel, a lo cual fue
autorizado para solicitar la acreditación del programa correspondiente. De
acuerdo con Resolución N° 48 del Consejo Nacional de Universidades de fecha 03
de julio de 2000, se acredita por el lapso de tres años el programa de
Postgrado conducente al grado académico de Magister Scientiarum en Seguridad y
Defensa Nacional, modalidad presencial del IAEDEN.
Actualmente, el Centro de Estudios Estratégicos (CEE) de acuerdo
al decreto de creación de la UMBV del 03 de septiembre del 2010 comprende el
Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN) y la Escuela
Superior de Guerra (ESGFANB). Los programas de postgrado y doctorados
adscritos al CEE están orientados de acuerdo con sus perfiles de ingreso y
egreso en atención a dos dimensiones: Militar y Cívico-Militar.
En este contexto y al revisar los datos plasmados
en el Informe de Gestión Educativa
elaborado por el IAEDEN 2010-2013, destaca de manera puntual, el comportamiento
de los participantes frente a la entrega de su producto de investigación, sea
el proyecto de tesis o la tesis en sí, como requisito de egreso formal del
programa Doctoral en Seguridad y Defensa de la Nación. Preocupa al investigador,
que de 42 participantes, apenas dos (2) han hecho entrega del proyecto doctoral;
a pesar que justo estos dos participantes de la Cohorte 2012, han agotado el
plazo para hacerlo, tal como se muestra en el Cuadro 1, que se muestra a
continuación.
Cohorte 2012 (*)
|
Cohorte 2013(**)
|
|||||
Sujeto Nº
|
Proyecto
|
Tesis
|
Sujeto Nº
|
Proyecto
|
Tesis
|
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1
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No
|
No
|
1
|
No
|
No
|
|
2
|
No
|
No
|
2
|
No
|
No
|
|
3
|
No
|
No
|
3
|
No
|
No
|
|
4
|
No
|
No
|
4
|
No
|
No
|
|
5
|
No
|
No
|
5
|
No
|
No
|
|
6
|
No
|
No
|
6
|
No
|
No
|
|
7
|
No
|
No
|
7
|
No
|
No
|
|
8
|
No
|
No
|
8
|
No
|
No
|
|
9
|
No
|
No
|
9
|
No
|
No
|
|
10
|
No
|
No
|
10
|
No
|
No
|
|
11
|
Si
|
No
|
11
|
No
|
No
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|
12(1)
|
No
|
No
|
12
|
No
|
No
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|
13
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No
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No
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13
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No
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No
|
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14
|
No
|
No
|
14
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No
|
No
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15
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No
|
No
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15
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No
|
No
|
|
16
|
No
|
No
|
16
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No
|
No
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17
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No
|
No
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17
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No
|
No
|
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18
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No
|
No
|
18
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No
|
No
|
|
19
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No
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No
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19
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No
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No
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20
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No
|
No
|
20
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No
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No
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21
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Si
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No
|
21
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No
|
No
|
|
(*) El plazo legal
para culminar estudios venció el 15 de julio del 2017.
(**) El plazo legal
para culminar estudios vence el 15 de julio del 2018.
(1) Reprobó el examen
doctoral.
Este fenómeno se reconoce en el mundo académico internacional y en cada
país se le denomina de manera diferente pero con el mismo sentido. En Estados
Unidos, por ejemplo, TMT se traduce académicamente como ABD, correspondiendo a
sus siglas en inglés All But Dissertation
(Valarino, 1994 en Ramírez, 2012).
Acudiendo a Rodríguez (2013:s/p) el TMT es aquel:
[...] que define a un conjunto de estudiantes que habiendo concluido todas
las asignaturas o requisitos de una carrera, se retrasan o no terminan la
tesis. Es un problema multifactorial, estudiado durante más de 20 años, con
múltiples causas, entre las cuales se encuentran el diseño curricular y su
influencia en el rendimiento en postgrado, variables de tipo cognoscitivo
afectivo y social, entre otras.
Agrega Rodríguez que muchos estudiantes consideran el proceso de
investigación “como un karma, un paso absurdo en la escalera de la formación
académica y esto es sinónimo del llamado Síndrome de Todo Menos Tesis (TMT)”.
A este respecto, Rodríguez (2013) declara que son múltiples las causas del
TMT, pudiendo ser identificadas como: falta de motivación, falta de seguridad
en sí mismo, exceso de confianza, tutores problemáticos, falta de tiempo y
búsqueda excesiva de la perfección. Soler (2006 en Ramírez, 2012) reporta
debilidades asociadas con la institución académica, demostrando que el TMT no
es solo falla del estudiante sino de la institución. Así, en 21 programas de
maestría de la Universidad del Zulia en Venezuela, sobre el TMT, se encontró
que los factores como el financiamiento y la infraestructura fueron factores
negativos en la realización de trabajos de investigación (Ferrer y Malavé, 2000
en Ramírez, 2012).
De igual manera, se ha destacado como factor interviniente en el desempeño
de trabajos de investigación es lo atinente al grupo de apoyo con que cuenta el
tesista; destacan aquí los aportes de Soler (2006 en Ramírez, 2012), enfatizando
en la importancia de los grupos de apoyo y su aplicación como coadyuvantes en
la minimización de la postergación académica de los estudiantes. Vale agregar
que en la mayoría de las instituciones se asigna, durante la elaboración y
presentación del proyecto de grado, la figura de un asesor, figura que también
es señalada por los estudiantes como causa importante de postergación del
correspondiente trabajo investigativo; a ello se añaden las debilidades en la supervisión
de este acompañamiento, así como las marcadas deficiencias en lo que debe ser
la orientación esperada.
Una de las consideraciones que induce Ramírez (2012) a indagar es la Variable
Eficacia Académica, vistas las evidencias de ser una variable mediadora
significativa entre postergación y desempeño, así como entre postergación y
perfeccionismo. Sin embargo, enfatiza en la necesidad de valorar las
percepciones que tiene el tesista sobre las habilidades que posee para llevar a
cabo un proyecto de investigación para correlacionarlo con los índices de
postergación.
Lo anterior ofrece una panorámica de este síndrome de TMT que no es ajena
al programa de doctorado en Seguridad de la Nación del IAEDEN perteneciente al
CEE de la UMBV. Por lo que, tomando la invitación de Ramírez (2012), el
presente trabajo investigativo se aboca a estudiar el fenómeno en la citada
institución, sólo que no pretende arrojar demostraciones correlacionales, sino acudir
a una mirada comprensiva e interpretativa.
Retomando los datos del Cuadro 1, es fácil observar que los datos arrojados
se identifican con el síndrome de TMT. De hecho, se asiste a la postergación
del trabajo doctoral en un 95%. También, llama la atención en hecho que todos
los integrantes de la Cohorte 2012 agotaron el plazo legal para culminar sus
estudios. Destaca el hecho que un doctorante presentó su examen pero lo
reprobó. En cuanto a la Cohorte 2013, ninguno de los participantes ha entregado
el correspondiente proyecto.
En este mismo orden de planteamientos, es importante reconocer la
existencia de desafíos y retos que se deben enfrentar dentro de un programa
doctoral bajo el subsistema de educación militar que superen incluso sus
propias expectativas. Ello probablemente implique un sostenido encuentro con
las estructuras epistemológicas, ontológicas, metodológicas implícitas en el
proceso investigativo; además de intentar desarrollar las actitudes de
participantes tratando de asumir el reto de buscar el conocimiento y de
construcciones que en profundidad, exigen la complementariedad de tareas y
ejercicios de adaptación a la comprensión de métodos, paradigmas y
complejidades emergentes en el acercamiento a la realidad, lo cual es inherente
a las competencias investigativas de los doctorantes.
Todo lo anterior invita a repensar sobre las competencias investigativas
del programa doctoral de esta universidad, sus experiencias, la participación de
los doctores facilitadores y el cuerpo de tutores integrados en las diferentes líneas
de investigación; todo ello describe las condiciones en las que se desarrolla
la investigación, así como la coordinación del programa y todo el eje sistémico
alrededor del cual se le apoya a los doctorantes hacia la búsqueda de mayores
habilidades y competencias para investigar.
Al insistir sobre las competencias investigativas como parte esencial de la
formación del doctorando, el posible advertirlas en sentido contrario; es
decir, hasta qué punto, limitan el desarrollo y presentación del proyecto
doctoral y con ello, develando los significados de un investigador en la
educación militar venezolana. Esta preocupación que subyace en el investigador,
se ofrece con características de preocupante, si se toma en consideración la
importancia del eje investigativo en un programa doctoral; por lo que se asume
la disposición para ahondar en la profundidad de estas contemplaciones cognitivas.
Como consecuencia y en función de lo anteriormente expuesto, es de vital
importancia reflexionar profundamente sobre la cultura investigativa en la
educación militar venezolana, en función a las competencias investigativas, la
praxis investigativa, sus características, su impacto social y educativo,
innovación y otros aspectos que conforman la cultura investigativa,
problemática del presente estudio, para lo cual fue imprescindible efectuar una
intensa revisión del estado del arte del conocimiento, los aportes teóricos y
sumergirse en el proceso de comprender, ordenamiento conceptual, interpretar
los insumos adquiridos, analizar y revelar, para luego generar un corpus
teórico que sustenta la cultura investigativa en la educación militar
venezolana.
Intencionalidad de la investigación
Esta contextualización del objeto de estudio sirve de basamento para que el
investigador formule como gran pregunta rectora de la investigación: ¿En qué fundamenta
un corpus
teórico que sustente la cultura investigativa en la Educación Militar
Venezolana?
A lo anterior, se ata una serie de preguntas que
sustentan el objeto de estudio y conducen el desarrollo de la investigación.
Estas son las siguientes: ¿Cómo es la Cultura Investigativa a través de
los escenarios que se manifiestan en la derivación de las competencias
investigativas en la Educación Militar Venezolana? ¿Cómo son las experiencias
investigativas que se vinculan a la producción del conocimiento en la Educación
Militar Venezolana por parte del Centro de Estudio Estratégico? ¿Cuáles son las
categorías relacionadas con la praxis investigativa de los participantes del programa
doctoral? ¿Cuáles son los elementos teóricos-conceptuales que sustentan la cultura
investigativa en la Educación Militar venezolana para conformar un corpus teórico?
Objetivos de la Investigación
General
Generar un corpus teórico que sustente la cultura
investigativa a nivel estrategico en la Educación Militar venezolana.
Específicos
Comprender la cultura investigativa a través de los
escenarios que se manifiestan en la derivación de las competencias
investigativas en un nivel estratégico para la Educación Militar venezolana.
Interpretar las experiencias investigativas a nivel
estratégico que se vinculan a la producción del conocimiento en la educación
militar venezolana por parte de los docentes de doctorado y doctorantes a nivel
estratégico.
Analizar las categorías relacionadas con la Praxis
Investigativa de los docentes de doctorado y doctorantes a nivel estratégico en
la educación militar venezolana.
Revelar los elementos teóricos-conceptuales que
sustentan la Cultura Investigativa a nivel estratégico en la Educación Militar
Venezolana para la configuración del corpus teórico.
Relevancia de la Investigación
La UMBV a través del CEE
como factor incidente y determinante para la transformación e innovación de las
políticas-sociales, económicas, culturales y militares del país, conjuga en la
relación trialéctica ser-poder y poseer, como proceso complejo de una realidad.
Punto de transferencia entre el hacer la praxis y la acción, de allí la
importancia que esta institución como ente transformacional y productor de
conocimiento a profundidad, en la innovación y en el cambio social, tecnológico
y educativo dentro de múltiples ámbitos dentro del subsistema de educación
militar orientados de acuerdo a sus perfiles de ingreso y egreso a dos
dimensiones: Militar y Cívico-Militar, para la generación de investigadores su
cultura investigativa en el contexto de educación militar venezolana.
Es así como se hace
necesario comprender, transformar y apropiarse de espacios intelectivos, de
construcción del conocimiento, complementarios a los seminarios y
transdisciplinarios que fortalezcan las competencias investigativas del
doctorando, comprendiendo la Cultura Investigativa en la Educación Militar
Venezolana a través de los escenarios que se manifiestan en la derivación de
las competencias investigativas adscritos al CEE y las experiencias
investigativas que se vinculan a la producción del conocimiento en la Educación
Militar venezolana como reto permanente del programa doctoral del IAEDEN, cuyo
fondo ha de persistir en la formación de investigadores. Cobra fuerza, la idea
de factibilidad de la presente investigación en interacción con los mismos
doctorandos para aprovechar sus experiencias en la visión de las competencias
investigativas y por ende sacar las categorías relacionadas con la praxis
investigativa de los docentes del doctorado y doctorantes a nivel estratégico
en la educación militar venezolana para su respectivo análisis.
Desde esta perspectiva, el
aporte de este estudio en términos de la originalidad le otorga características
inscritas en la mirada cualitativa al objeto de estudio, toda vez que
contribuye con la reflexión sobre la formación de investigadores en la educación
militar venezolana a través de los programas doctorales a nivel estratégico.
En el plano social, la
visión que demanda la investigación sobre las nuevas realidades que emergen
constantemente en la educación militar venezolana, exige cada vez más, de
competencias investigativas para su acercamiento interpretativo, por lo cual la
UMBV como centro dinámico de formación de investigadores a través del CEE ha de
asumir su responsabilidad en la calidad de los programas doctorales que ofrece
y desde este ámbito de reconocimiento es importante la contribución de este
estudio que vincula en las voces de los informantes clave, la multiplicidad de
elementos, factores y circunstancias que rodean al doctorante en cuanto a las
limitaciones de la educación militar.
En el contexto de las
innovaciones educativas, el presente estudio coloca a los doctorantes frente a
un reto sugerente desde la condición ontológica a una permanente reflexión de
las autoridades académicas a nivel estratégico, con una congruencia de acciones
y un perfil de ingreso del doctorante, frente a la idea de promover la
investigación en todas las áreas de conocimiento y entre ellas la educación
militar de forma creativa e innovadora.
EPÍLOGO
El devenir de esta
experiencia investigativa y toda su riqueza no pueden ser expresadas, por mucho
que desee su autor, en un documento, cuya extensión y estrategia discursiva
agotarían al más ávido lector. Además, aquello que fue sometido a estudio, deja
más que resultados, inquietudes y temas por indagar.
Sin embargo, considero que estas
líneas finales están llamadas a expresar ese cúmulo de sensaciones y prácticas
que sirvieron de andamiaje para lograr la aproximación a lo que se trazó como
propósito, en el marco de voluntades compartidas entre quien suscribe estos
resultados y quienes ofrecieron sus miradas al fenómeno estudiado.
Reflexionando entonces sobre
lo realizado, se destaca el aporte que se consiente en sugerir la posibilidad
de mirar la investigación que se desarrolla en la academia, desde otra
perspectiva. Una perspectiva inscrita en la concepción misma de la innovación, toda
vez que ofrece una forma diferente de mirar lo mismo y ello desde la
perspectiva multidiversa de sus protagonistas. De igual manera, el horizonte
investigativo se extendió hacia lo militar, con lo cual, se generó un acercamiento
con esta particular cultura de tanto arraigo y poco conocimiento en la sociedad
venezolana y en particular con la comunidad científica.
En este orden de ideas, se
puede llegar a pensar que tanto el tema como los resultados retan a un debate
más profundo y con ello, a la generación de miradas alternativas. Lo
interesante a rescatar entonces es la invitación que se formula desde la innovación,
tal como lo hace Contreras (2011), al postular que lo importante de los procesos de innovación:
Reside en que constituyen una fuente de conflictos,
porque hacen patente las contradicciones en que se mueve el sistema educativo,
tanto internamente como en relación a la dinámica social y política en general.
Cualquier proceso de innovación que asuma esta posición debiera concebirse como
una dinámica para generar conflicto que dé lugar a posiciones reflexivas y a
cambios. No a la sustitución de una práctica por otra, sino a los procesos de
transformación autorreflexiva de los profesores y a la conciencia de las
condiciones sociales y escolares en las que se produce la enseñanza (s/p).
Por tanto, este trabajo,
lejos de ofrecer la certeza de una verdad invita a la búsqueda de una
perspectiva integradora del proceso investigativo, que más allá de clásica
postura enseñanza-aprendizaje, trascienda hacia una transformación pertinente
con nuestro realidad histórica; muestra de esta intencionalidad, se muestra a
continuación con el desarrollo de las siguientes consideraciones.
Para comenzar, el autor
reafirma el sentido de la educación como el proceso que por excelencia, convoca
a la formación del individuo, sin que por ello se minimice la influencia de
elementos claves del entorno, tal como los medios de comunicación y la familia.
Sin embargo, cuando se trata de la formación en ciertos campos del saber, el
fracaso que se le atribuye, tiene su fundamento desde la mirada retrospectiva
con la cual se le mira y se continúa mirando, dejando de lado las propuestas
prospectivas; en pocos casos, las respuestas formuladas en este sentido, parecen
tender a la repetición de los mismos contenidos, sólo que le se atribuye como
“elemento novedoso”, la tecnología; por tanto, la tecnología es utilizada para
presentar los contenidos tradicionales, que según la óptica del administrado
educativo, resulta inmutable en el tiempo.
En este orden de ideas,
tanto la concepción como los fines de la educación requieren repensar-se y
re-vivirse, adentrándose en la complejidad de sus procesos internos en atención
a las emergentes interacciones con su medio. Tal como se presenta, la
transformación que se debería operar en la educación, estaría llamada a incidir
sobre la estructura dinámica de los individuos y su historicidad, de la cual
también forma parte la educación.
Justo aquí, se reconoce el
papel superior de las universidades cuando tienen la responsabilidad de propiciar
los cambios estructurales en los diversos planos de la vida cotidiana de un
país; entendiéndose el resultado de tal proceso, como un devenir de cambios
estructurales contingente a la secuencia de interacción del organismo. Estos cambios
tienen su origen en el proceso fundamental de la investigación.
Esta forma de ver la investigación
sugiere pensarla con un carácter permanente y con la característica de operar
de manera recíproca entre sus resultados en términos de una transformación
estructural y el momento histórico que les corresponde vivir y a su vez,
transformar.
De modo que es a través de
la investigación, como se pueden lograr las transformaciones importantes que
demanda la sociedad. Y a su vez, la misma investigación debe propiciar cambios
a lo interno de sus estructuras; de ahí, la complejidad de la investigación y
la necesidad de preservarla en toda su dimensión, como el puntal por excelencia
para adelantar la ardua tarea de reflexionar sobre esas transformaciones y lo
más importante, reflexionar sobre sus propios procesos para la construcción del
conocimiento; esta complejidad debe estar tutelada sólo desde una estructura lo
suficientemente articulada como para producir-se los cambios demandados tanto a
lo interno como en el medio en el cual se desenvuelve. En particular, se
concibe la universidad como el espacio ideal para llevar a cabo esa empresa.
Así, la universidad está abierta
a diversas corrientes de pensamiento y replica la inclusión sin discriminación,
permitiendo conjugar la diversidad sociocultural y las diferencias
individuales, contribuyendo con una socialización intercultural. Esta modalidad
de intercambio no obedece a una linealidad racional y causal, sino que lo
inscribe como parte del sistema educativo en general y como tal, receptor de
insumos y generador de resultados. He aquí que la importancia del compromiso de
las universidades con los sectores sociales es un reto productivo a través del conocimiento,
inscrito en un esquema donde no sólo se considera una función de la universidad,
sino una práctica dinámica y constante de todos los miembros y protagonistas de
la institución, convirtiéndose en una vía para contribuir con el desarrollo de
la comunidad, región y el país. Por ello, tanto la investigación como el
conocimiento, se convierten en una prioridad para las universidades y para
quienes en ella se desempeñan.
En términos generales, la
investigación en el nivel universitario consolida multitud y diversidad de
esfuerzos que se articulan para lograr los altos fines para los que fue creada.
Reconocida entonces la universidad y su responsabilidad en orquestar los
cambios en la sociedad, el estudio se centró en la Universidad Militar
Bolivariana de Venezuela, institución que adelanta su programa doctoral a
través del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional. En sus espacios,
inscritos en el ámbito militar, el proceso investigativo como centro del
estudio denotó importantes elementos que deben ser superados en atención a
mejorar sustancialmente sus resultados.
Emerge como corolario un proceso
de formación académico investigativo con importantes debilidades que lo
descalifican en su calidad y en todos los sub-procesos que lo integran. Muestra
de ello son las consideraciones desfavorables al régimen de ingreso y lo
esquivo de los requisitos para el ingreso. Sin embargo, el programa de
inducción, suele ser reconocido como favorable, aunque no contempla el abordaje
de los factores motivacionales cuyo peso específico, determina en gran medida
el éxito en la formación académica prevista, más no así en las competencias
investigativas que se espera, desempeñe un egresado de ese programa doctoral.
El proceso de formación
académico-investigativo ofrece estrategias educativas ancladas en su mayoría,
en técnicas tradicionales que atienden aspectos teóricos pero resultan
insuficientes para el desarrollo de una praxis investigativa en la dimensión y
exigencia que le es propia.
Es notoria, en los trabajos
de investigación de los participantes, la dependencia de la valoración que
emite el docente; un docente que sin embargo, encarna a duras penas, la figura
de un investigador. Por tanto, es imperativo para el cuerpo docente, avanzar en
la tarea de alinear su actividad docente con un sustancial trabajo
investigativo que realmente lo catalogue en su doble función.
Entra en juego también en la
dinámica universitaria indagada, el apoyo institucional como determinante en el
éxito del proceso de formación de los doctores. En este caso, se observa en
estado de precariedad, expresado en la insuficiente dotación de material
bibliográfico de consulta, al igual que de una biblioteca virtual, propia de
una institución universitaria de avanzada; igual particularidad se advierte
frente al vacío experimentado por las líneas de investigación y su accionar
como elementos articuladores del quehacer investigativo; a ello se suma la
carencia de una red investigativa que permita extender la mirada investigativa
más allá del ámbito limitado de un tema o tópico determinado, perdiéndose la
oportunidad de contrastar puntos de vista enriquecedores al trabajo
investigativo. Realidad que también se enmarca en el apoyo institucional.
Por su parte, la praxis
investigativa se presenta con muchas borrosidades, resultando imposible de
precisar en términos tanto de concepto como de real ejercicio cotidiano. Por
ello, las transformaciones derivadas de la praxis investigativa, se pudieran
catalogar como escasas; aunque a nivel de resultados llanos, las pocas
reconocidas se limitan a lo socio-económico y la comprensión del área militar;
área esta que se corresponde con la esencia misma del programa doctoral. Enlazando estas consideraciones con las arriba
descritas, resulta poco probable esperar cambios importantes como producto de
la praxis investigativa inscrita en el programa doctoral del IADEN, si sus
doctorantes poseen escasas herramientas personales para llevarlo a cabo, a lo
que se suma la insuficiencia del apoyo institucional antes también declarado.
Claro que, al estar
contemplado este programa doctoral en la educación militar, resulta por
descontado que su cultura permea las estructuras que lo conforman; ello se
reconoce desde los mecanismos de ingreso, hasta en la selección de los temas de
investigación y por supuesto, en el lenguaje que lo transversaliza. No escapa a
los encuentros cotidianos, la rigidez de la comunicación entre
participantes-investigadores, con lo que se marca alguna distancia entre pares,
encuadrándose más en la lógica institucional del respeto y la subordinación,
antes que el respeto a la opinión disidente, propia de un espacio universitario
abierto y plural. Muestra de ello, es la negativa de algunos participantes a
emitir opinión con relación a la pregunta sobre la apertura paradigmática
dentro del programa.
Lo antes reflexionado, me
lleva a especular sobre lo utópico que resultaría concebir una formación
académico-investigativa en una universidad militar, con prácticas educativas
abiertas, que permitan comprender los significados construidos a partir de la
interacción posible en situaciones concretas en la realidad universitaria de un
conocimiento posible, alejado de la linealidad discursiva y el dogmatismo
paradigmático. Donde además, se pauten una comunicación transversalizada por la
asimetría y las diferencias entre los propios sujetos en ella inscritos.
Reconociendo, por supuesto, las relaciones de poder derivadas del ámbito
militar y que van más allá de la misma institución.
Para finalizar este
discurso, me permito extender una invitación a los investigadores interesados
en ahondar en estos aspectos y otros que quedaron solapados por la rigurosidad
administrativa, en la seguridad de ofrecer una mirada mucho más amplia del
complejo mundo militar y los procesos que lo configuran y entre los que se
cuentan la educación.
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