lunes, 16 de julio de 2018


LA CULTURA INVESTIGATIVA A NIVEL ESTRATEGICO EN LA EDUCACIÓN MILITAR VENEZOLANA.



                                                         Autor: Dr. Freyd Vargas M.




La presente investigación tuvo por finalidad generar un corpus teórico llamado a sustentar la cultura investigativa a nivel estratégico en la educación militar venezolana, inscribiéndose en el contexto del programa doctoral que adelanta el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional. El eje de interés se centró en el síndrome de Todo menos Tesis o TMT observado en las Cohortes 2012 y 2013 del citado programa. Teóricamente, el estudio se sustentó en los preceptos referidos a la cultura organizacional de Chiavenato (1989), Schein (1992), Denison (1992), Romero (1996), Granell (1997), García y Dolan (1997), Robbins (2004), Guédez (1996) igualmente hubo que acudir a la Militaridad desde la perspectiva de Aguana y Sayeg (2015), transitando además por el amplio marco normativo que regula los estudios en el ambiente militar. En el plano metodológico, se asistió al enfoque fenomenológico sugerido por Husserl; demandando un trabajo de campo al que fueron incorporados como Informantes Clave 5 Docentes, 3 Egresados y 4 Doctorantes; la recogida de datos se llevó a cabo mediante una entrevista semicerrada apoyada en un cuestionario, permitiendo que las respuestas fuesen reflexionadas antes de ser plasmadas en el instrumento. La hermenéutica sirvió de estrategia para el análisis de los datos. A manera de resultado, se obtuvieron 9 categorías que al ser puestas en relación, estructuran el cuerpo teórico desde el cual se comprende la cultura investigativa a nivel estratégico en la educación militar venezolana, destacándose un proceso de formación que apunta a una praxis investigativa alineado con las creencias, valores y discurso asentados en la Educación Militar Venezolana; pero que arroja severos cuestionamientos a la calidad de la investigación, a partir de las fisuras demostradas en la formación investigativa.


INTRODUCCIÓN

Si bien la educación ha sido y será parte importante en el debate en la sociedad, lo que permanece en su emergencia es justamente la inestabilidad de sus propuestas en el devenir histórico de las sociedades.
Asumiendo que la educación resulta en el motor de los cambios fundamentales en todos los campos del saber y sobre todo en la calidad de vida de los individuos, se decanta hacia la ciencia y la tecnología para apalancar estos cambios y garantizar su consistencia (o no) en el tiempo.
En este plano de reflexión acerca de la educación y papel transformador de las estructuras de la sociedad, se debe enfatizar en la educación universitaria como la que llamada a propulsar la evolución requerida. Por ello, el papel fundamental de la institución universitaria en erigirse como el pilar que fomente la estructura de pensamiento desde la cual se posibiliten dichos cambios. Sin embargo, su misión va más allá. Debe ser capaz de cuestionar-se; ser capaz de reflexionar sobre sus propias estructuras y autocriticar su quehacer para estar cónsona con las necesidades de un entorno cada día más desafiante, cuya dinámica sobrepasa las actuales competencias de sus protagonistas. Este reto entonces, es para organizaciones con visión de futuro, capaces de satisfacer necesidades actuales sin perder de vista necesidades de entornos globalizados.
Vista así, la educación universitaria y su institución, se constituye en la idea central de los contenidos de este trabajo.
Por tanto, al reconocer a la educación como un producto social, se asiste a la interacción social como un fenómeno fundamental y básico de la misma dinámica societaria y por tanto, un tema intrínseco de las ciencias sociales; con ello, el tema suele ser mucho más amplio y demanda a su vez,


profundidad en la comprensión de los problemas que conlleva el adentrarse en las estructuras y mecanismos a través de los cuales, los principios de la sociedad se encuentran internalizados en el individuo y de cómo este, recrea a la sociedad.
En cada manifestación de la interactuación entre individuos se acude a pautas preestablecidas, o simplemente se crean pautas originales de relación, pautas que más tarde, pueden llegar a convertirse en patrones preestablecidos. Por ello, el acercarse a la comprensión de las sociedades, se perfiló como una opción válida para propiciar el encuentro con formas alternativas de concebir la realidad de los fenómenos sociales, entre los que se cuenta la educación y en particular una de sus funciones preeminentes: la investigación. Esta realidad–proceso llamada investigación, adquiere significado como un mundo intersubjetivo y organizado sustentado en un acervo de conocimientos previos a él, dado por nuestras experiencias o por nuestros padres, maestros e instituciones, que funcionan como un esquema de referencia.
Insistiendo en la responsabilidad que subyace en la educación universitaria como generadora y promotora de conocimiento, se advierte que, como producto social, también esta institución sucumbe ante determinados esquemas de pensamiento, orientando sus acciones hacia actuaciones cónsonas con esos esquemas. Muestra de ello lo expresa Morín (2000:29) cuando afirma: “Los individuos conocen, piensan y actúan según los paradigmas inscritos culturalmente en ellos”; con ello, destaca el papel de la cultura sobre la actuación de los individuos y en el caso del presente estudio, se estaría reconociendo el papel de la cultura organizacional sobre los individuos y sobre sus acciones.  Lo anterior, si bien entraña una verdad inobjetable, sugiere una revisión colectiva de los saberes y creencias organizacionales que permita propiciar una marcada crítica y que a la vez, sea certera en la búsqueda de interrogantes en los cambios que clama la educación actual.
Desde esta óptica, el estudio despliega una diversidad de enfoques en los cuales la cosmovisión investigativa fue la constante y apunta hacia la cultura investigativa que poseen los doctorantes del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN) perteneciente al Centro de Estudios Estratégicos (CEE) de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV). En este contexto, se detectó un problema que si bien no es ajeno a la práctica nacional e internacional, no debería –opinión del investigador- estar tan acentuado en una institución cuya misión es dar respuesta a problemas multidiversos de la seguridad de la nación. En este caso se advierte la presencia del síndrome del denominado Todo Menos Tesis; fenómeno que entraña diversas explicaciones. 
Sin embargo, la tarea, en este caso no es alcanzar explicaciones a ese fenómeno sino, generar un acercamiento para su comprensión, desde la mirada de sus protagonistas; quienes a través de sus experiencias, enrumbaron el desarrollo de los elementos teóricos-conceptuales que sustentan la cultura investigativa en la Educación Militar Venezolana, deviniendo en la conformación de un corpus teórico, que devela la situación de la praxis investigativa en el IAEDEN, limitándose al espacio social delimitado por las Cohortes de los periodo 2012-2013.
Tal empresa investigativa demandó acudir a las vivencias, creencias, limitaciones, obstáculos y mecanismos de superación empelados por las miembros de las Cohortes arriba citadas, en procura de buscar los espacios interconectados de la investigación doctoral, abarcando el proceso formativo y en particular, en el desarrollo de sus competencias investigativas en el marco normado de la educación militar venezolana.
Asimismo, este estudio develó la necesidad de avanzar hacia formas alternativas de reflexión crítica, los caminos que se deben seguir recorriendo la construcción del conocimiento dentro del subsistema educativo militar venezolano, en procura de la excelencia que debe acompañar este proceso; concibiendo que su carácter procesual le confiere su revisión permanente.
Por consiguiente, se destaca la importancia de este estudio al generar un corpus teórico que sustenta la cultura investigativa en la educación militar venezolana a través de las experiencias, análisis e interpretación del programa doctoral en Seguridad de la Nación; concebido como espacio abierto, dinámico, transdisciplinario, abierto a diversas corrientes de pensamiento  que posibilita la complementariedad metodológica e intenta añadir productos innovadores de la cientificidad, desde los aportes individuales y colectivos tanto en los participantes del doctorado como de la institucionalidad militar. En el contexto de la cultura investigativa, en esta diferenciación se observan muchas de las herramientas indagatorias o analíticas serán válidas para investigar los más recientes enfoques y paradigmas epistemológicos de las competencias, praxis y cultura investigativa en la educación militar venezolana.
En cuanto al abordaje metodológico, el investigador siguió los postulados onto-epistémicos que orientan la propuesta fenomenológica de Husserl (1986), cuando señala que el objeto de la investigación es el fenómeno, entendido como lo dado a la conciencia. Valiéndose de la intuición como el instrumento de que se vale para precisar la visión intelectual del objeto de conocimiento; junto al concepto de intuición, asume el de intencionalidad de la conciencia, para la aplicabilidad de la estructura investigativa.
En esta perspectiva, el investigador adopto la definición de Momentos, para recrear las fases en las fue necesario precisar las diversas actividades que hubo que adelantar para alcanzar el resultado previsto; aunque esta división no debe ser asumida con la rigidez de otros enfoques, dada lo difuso de línea divisoria entre ellas.
Esa sí como en el Momento I se recoge la realidad del objeto de estudio a través de un acercamiento al mismo, procurando adentrarse dentro del contexto del subsistema de educación militar venezolano; aquí se contextualizó el objeto de estudio y sus protagonistas (Docentes, Egresados y Doctorantes), explorando sus competencias, experiencia, praxis y cultura investigativa en el espacio del programa doctoral. Ello dio pié para que el investigador se formulara un conjunto de interrogantes que fueron sometieron a  contexto a educación militar venezolana;  la intencionalidad de la investigación se trazó a través de las interrogantes establecidas para el estudio doctoral, procurando darse sentido al precisarlas como objetivos; a ello se suma la descripción de los términos en los que se destacó la relevancia de la investigación, sobre todo hacia el ámbito de la institucionalidad militar, sin descuidar los aspectos académico-teórico y metodológico.
Seguidamente, en el Momento II se presenta el contexto teórico referencial que sustenta la investigación, en el cual se presentan los antecedentes que brindan su valor agregado al estudio, tomando en cuenta la competencia, experiencia, praxis y cultura investigativa. Esa sí como se lleva a cabo una indagatoria en la Cultura Investigativa en la Educación Militar Venezolana y la Competencia investigativa en la Educación Militar venezolana. De igual manera, se hizo una revisión de la Cultura organizacional, dada sus implicaciones y alineación con las creencias, mitos y valores que, al igual que el lenguaje determinan la cultura institucional militarse, es por ello que se revisó la Militaridad como eje articulador de la praxis investigativa que se desarrolla en el programa doctoral en estudio. De igual manera, se colocaron en contexto los estudios de postgrado en la UMBV   , sus políticas y programas, representando el espacio conceptual del estudio; espacio que se encuentra debidamente normado en la legislación nacional y especialmente institucional.
En relación con el Momento III, denominado Metódica, sus contenidos se ocupan de los elementos de orden epistemológico, ontológico y metodológico que ordenan la investigación. Se insiste en su adscripción al paradigma cualitativo fortalecido con las concepciones filosóficas definidas con el enfoque de la episteme fenomenológica de Husserl (1986); los datos obtenidos fueron sujeto de un análisis hermenéutico, posibilitando la obtención de nueve categorías.
El corpus teórico ocupo las líneas del Momento cuatro. Aquí, fueron puestas en relación las nueve categorías alcanzadas en el momento anterior, derivando en cuatro grandes proposiciones teóricas que dieron cuenta de la cultura investigativa en la educación militar.
Finaliza el estudio listando las Referencias que identifican los autores a los que se acudió para generar el debido soporte a cada postura presentada a lo largo del estudio. Asimismo, se ofrecen los Anexos que denotan en detalle, el instrumento empleado para recoger los datos; así como la transcripción del material protocolar, producto de la transcripción de los datos y la codificación correspondiente.


MOMENTO I

LA REALIDAD DEL OBJETO DE ESTUDIO

Acercamiento al objeto de estudio

El desarrollo de la investigación universitaria mundial comienza a destacarse en el último cuarto del siglo XIX, producto de las nuevas demandas de una sociedad más compleja, exigente y pragmática, y desde luego, por las influencias de las primeras universidades que se dedicaron fundamentalmente a los estudios avanzados.
Este extraordinario desarrollo de la investigación en las distintas instituciones universitarias del mundo se logra, como primer orden, a través de los doctorados, donde necesitó, indiscutiblemente y en buena parte, de la dedicación y profesionalización de los docentes, por lo que hoy en día la relación entre investigación y doctorado debe ser norma para toda universidad. Al respecto Cárdenas (2004:179), refiere: “Para realizar labores de investigación de alto nivel en las distintas áreas del saber, es necesario, contar con una masa crítica de profesores especializados, que contribuyan a elevar los avances de la ciencia”.
Así mismo, la universidad constituye el espacio para el fortalecimiento de las estructuras nacionales de producción científica, humanística, social y cultural, ya que en ellas se concentran en gran escala los resultados alcanzados sobre innovación y desarrollo de conocimientos científicos, así como también, la infraestructura necesaria y el personal calificado para el diseño y ejecución de lineamientos estratégicos, en virtud de los cambios constantes en el contexto social, económico, político, científico, cultural, tecnológico, militar y en todas las áreas que abarca el Estado Venezolano, por consiguiente, conllevan a reflexionar en torno a los profundos desafíos


 con un alto nivel de complejidad, en las instituciones de Educación Universitaria, en lo que respecta al estudio de postgrado (doctorado) referente al investigador, docente investigador y su praxis tanto en el contexto nacional como internacional.
Es así que, la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) creada el 03 de septiembre de 2010 para contribuir a comprender el tema de la seguridad de la Patria en forma integral y a darle respuesta en forma compleja, la UMBV promueve la integración e interrelación educativa de los distintos componentes de la FANB y de la Milicia Bolivariana, así como también la Integración Cívico Militar, reconociendo ambas dimensiones como condición sine qua non para la garantía de la seguridad del Estado venezolano.
De este modo, haciendo énfasis en el Centro de Estudios Estratégicos (CEE) donde se realizan estudios a nivel doctoral como lo es el Doctorado en Seguridad y Defensa de la Nación, un centro de estudios avanzados, de investigación y consulta, el cual mediante el empleo de un pensamiento estratégico permitirá adquirir, recopilar, organizar, analizar y evaluar información que permita la elaboración de políticas y estrategias en el área de Seguridad de la Nación e Integración Regional con la finalidad de contribuir al progreso y consolidación de los objetivos nacionales.
Los estudios estratégicos se han interpretado como una actividad de análisis e investigación, generada por el interés en el conocimiento del empleo en escenarios o la amenaza del empleo de la violencia o el poder militar, tanto en el ámbito infra-estatal como internacional, sin embargo producto de las nuevas amenazas relacionadas con los efectos que ha generado la globalización, los adelantos tecnológicos y la aparición de nuevos escenarios han hecho que se amplíen los campos de interés y sus objetos de estudio.
Asimismo, el Centro de Estudios Estratégicos (CEE), planifica, coordina, estimula y divulga la investigación en las áreas de la Seguridad, Defensa y Desarrollo Integral de la Nación e Integración, a través de actividades y proyectos derivados de las líneas de investigación, a fin de satisfacer la misión institucional, con el objeto de dar respuestas a las demandas realizadas por Instituciones públicas del Estado y la sociedad civil, esto se hace referencia con el fin de ir mostrando el contexto empírico del autor en función del objeto de la presente tesis doctoral.
Por lo tanto, la investigación constituye, una de las máximas expresiones de la actitud académica de todo individuo y el máximo nivel intelectual de una sociedad, donde la tarea de investigar, se quiera o no, siempre va a estar ligada a la vida científica, social, cultural, tecnológica, humanística, militar de la UMBV. Al respecto, Azuaje (2002:12), expresa:
La palabra investigación proviene de las voces latinas investigium, que literalmente significa “en pos de la huella”. Un significado parecido, posee la palabra research, que es utilizada para referirse a la investigación o al investigador…de ello se puede deducir que el proceso de investigación, expresa el modo de llegar al conocimiento de algo, con esfuerzo, por la vía indirecta de un “rodeo” siguiendo la huella o un vestigio, a un largo camino, en forma sistemática, o sea con un método.
Como consecuencia, es posible formular que la investigación es el camino o la vía que ayuda en un momento determinado a encontrar el sentido de las cosas o en diversas situaciones de la realidad en los diferentes sistemas políticos como: educativo, militar, social, cultural, tecnológico, entre otros.
El sistema educativo es la base ideológica sobre la cual descansan los diferentes sistemas políticos de cualquier sociedad. De allí, depende en gran medida el desarrollo y la grandeza de los países que conforman la comunidad mundial. No hay estado que haya alcanzado desarrollo económico y social sin un alto progreso educativo; por esto, en los últimos años, grandes esfuerzos se han orientado en la búsqueda de la excelencia académica particularmente con la oferta de estudios doctorales para formar un cuerpo de investigadores que construyan conocimiento en todos los campos del hacer, sentir y ser del hombre en su multidimensionalidad y complejidad.
En este sentido, en la República Bolivariana de Venezuela se establece en la Ley Orgánica de Educación (2009) en su Artículo 30 define la modalidad de educación militar dentro del sistema educativo nacional, la cual por su propia naturaleza, requiere de un tratamiento especial que arraigue su esencia en aras de alcanzar fines determinados. La educación militar venezolana está orientada a profundizar y acelerar la conformación de un pensamiento y una estrategia, militar nacional, inspiradas en el ideario bolivariano, robinsoniano y zamorano, de los precursores y precursoras, héroes y heroínas de nuestra independencia, así como en las experiencias del pueblo venezolano y de los pueblos del mundo, en sus luchas antiimperialistas, lo cual exige una labor continua y permanente de investigación, generación, transformación y apropiación social de conocimiento; y vinculación con las comunidades y el poder popular.
En Venezuela, la educación militar cuenta con la infraestructura, personal docente y administrativo, tecnologías educativas, así como programas de pregrado, postgrado y doctorado en pleno funcionamiento, que de hecho conforman una “Comunidad Académica”, para el país, con suficiente excelencia para responder a las exigencias de los niveles que conforman el Subsistema de Educación Universitaria en la modalidad de Educación Militar, y que representan a su vez, potencialidades reales para continuar la formación integral y permanente de militares profesionales y civiles competentes, consustanciados con la necesidad de construir una sociedad soberana, justa, plural, amante de la paz y de la democracia participativa.
Al respecto Aguana (2015:9) expresa que “…la educación militar corresponde entonces al sistema nacional basado en los principios que garantizan la transmisión de conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar, traducido en las habilidades, capacidades, destrezas y actitudes para la defensa militar, el mantenimiento en el orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional…”.
Por lo tanto, la educación militar establecida legalmente dentro de un subsistema y formalizada dentro del sistema de educación universitaria, hace referencia a la investigación como la producción científica de conocimientos pertinentes, relevantes, colectivos, contextualizados y socialmente válidos para la defensa militar y que sirvan de apoyo a las actividades de docencia y extensión en materia militar fundamentados en la soberanía nacional, la solidaridad, el humanismo y la unión latinoamericana-caribeña de los pueblos.
De manera particular, la investigación de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) está dirigida a fortalecer y profundizar la pertinencia científico-académica, social y ética de los estudios realizados en el marco del proceso de desarrollo que vive el país y bajo la dirección académica en aras de fortalecer el componente militar de la nación. En este orden de ideas, se tiene dentro de la educación militar venezolana existe el programa de doctorado en seguridad de la nación dictado por el Centro de Estudios Estratégicos (CEE) perteneciente a la UMBV específicamente en el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN), donde el investigador centrara su atención para Generar un Corpus Teórico sobre la Cultura Investigativa en la Educación Militar Venezolana.
Dentro de los programas de doctorado, señala López (2004:63): “hay que demostrar el dominio en el campo de conocimiento elegido en el referido programa doctorando, el cual no se consigue a través de exámenes, cursos, seminarios sino que requiere capacidades para dirigir y realizar un trabajo de investigación original.” El doctorando debe de probar sus competencias investigativas de independencia práctica a través de la preparación y defensa de una tesis o disertación, así como superar la oralidad y escritura ante un jurado examinador o tribunal académico.
Un hecho importante que destacan Sánchez y Arredondo (2001), se refiere a “la vida institucional en la investigación y naturalmente en el doctorado, donde muchas veces no se distingue en profundidad con las competencias investigativas para el caso de la maestría, lo cual quiere decir que no hay claridad sobre los objetivos de cada uno de ellos”. En tal caso, el doctorado sirve para formar investigadores y no para tomar cursos, para desarrollar una investigación, una tesis doctoral con el propósito de adquirir las destrezas necesarias para llevar a cabo investigaciones que generen nuevos conocimientos. De hecho, el doctorado que reviste profundidad en términos de creación y divulgación de nuevas realidades integradas en la tesis doctoral, es un traje a la medida para cada participante en razón de sus propias competencias investigativas en el caso de los doctorantes, y su propia praxis investigativa en el caso de los docentes del doctorado.
En este punto hacen mención Sánchez y Arredondo (Ob. Cit.), que los programas doctorales deben contar con un conjunto de académicos haciendo investigación de modo que, cada aspirante a doctor pueda interesarse en la línea de investigación respectiva y hacer su tesis desde que comienza sus estudios en este nivel.
De lo expresado anteriormente se deduce que, la amplitud de pensamientos y acciones que en el mundo le confieren interés a la investigación como punto de apoyo al desarrollo social, científico, tecnológico, educativo, cultural, militar y como política universal de la construcción del conocimiento, en la generación, impulso y ampliación de las diferentes áreas del saber, es un camino significativo hacia la consecución de metas orientadoras de renovación potencial paradigmática sobre las nuevas realidades.
Al respecto, Tobón y otros (2006:60), refieren que, “las universidades han comenzado a hablar de esta situación, y lo están haciendo, debido a la “escasa investigación y falta de relevancia de la investigación para resolver los problemas sociales y empresariales”.
De lo expresado se deduce la necesidad ineludible de gestionar en las UMBV que ofrece programas doctorales la amplitud del hacer y saber investigativo, con el propósito de garantizar calidad y pertinencia con el sentimiento absoluto de formación de investigadores en el nivel doctoral.
Desde este contexto, la investigación constituye el nexo de un sinnúmeros de responsabilidades esenciales de la sociedad, como desarrollar las competencias investigativas, la experiencia investigativa y la praxis investigativa del doctorando en la educación militar venezolana para generar un corpus teórico que sustente la cultura investigativa en el esquema de explorar nuevos campos del conocimiento, formar generaciones de científicos y, por ende, conducir la investigación básica necesaria para la innovación y la difusión de sus producciones en la razón de Tobón y otros (2006:63): “encaminar todo a formar investigadores, desarrollar investigaciones y formar profesionales con competencias investigativas”.
En este sentido, González citado por Hurtado de Barrera (2000:63) expresa que, en la República Bolivariana de Venezuela “se detecta un bajo grado de investigación, poca participación en la formación de investigadores y desarticulación entre docencia e investigación, con lo cual los profesionales egresados tienden a ser meros ejecutores y aplicadores”. Sumado a lo anterior, otra dificultad evidente es que tampoco se cuenta con una tradición de investigación científica o generación de conocimientos que debe fundamentar a todo candidato a doctor inscrito en esos programas doctorales que brinda la UMBV.
Por tanto, se hace necesario pensar en aquellos escenarios donde se cumplan diversos espacios del programa doctoral como lo es el doctorado en Seguridad de la Nación, a fin de alcanzar en el doctorado las competencias y praxis investigativa centradas en la necesidad de asumir reflexivamente y con conciencia una vertiente paradigmática en el avance de su producción investigativa, toda vez que se adquieran actitudes comportamentales, aptitudes escriturales y argumentativas suficientes en el marco del afianzamiento de la cultura investigativa, así como habilidades para detectar situaciones de estudio doctoral en Seguridad de la Nación.
Estas especificaciones que se muestran limitadas en la creación, innovación y producción de conocimiento en razón de las pocas competencias investigativas y la mala praxis investigativa desarrollada a lo largo del estudio doctoral, dan cuenta de una realidad que debe ser indagada desde las voces de los informantes claves. A fin de dar respuesta a la siguiente interrogante: ¿Cuál es el corpus teórico que sustenta la cultura investigativa en la Educación Militar venezolana?

El eje espacial de la investigación

La Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV) creada el 03 de septiembre de 2010, para contribuir a comprender el tema de la seguridad de la Patria en forma integral y a darle respuesta en forma compleja, la UMBV promueve la integración e interrelación educativa de los distintos componentes de la FANB y de la Milicia Bolivariana, así como también la Integración Cívico Militar, reconociendo ambas dimensiones como condición sine qua non para la garantía de la seguridad del Estado venezolano.
El Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN) perteneciente a la UMBV, fue creado por Decreto Presidencial N° 468 de fecha 09 de Diciembre de 1970, como un Instituto Superior, adscrito al Ministerio de la Defensa, para el estudio de los problemas relacionados con la seguridad y Defensa Nacional. Se constituyó así en el país un centro de concentración nacional al más alto nivel, para la investigación y aprendizaje. Este instituto, desde su inicio hasta el presente, ha propiciado la integración cívico-militar en un ambiente de libertad académica, donde se estudia e investiga constantemente, como parte de equipos multidisciplinarios de trabajos, la realidad nacional e internacional.
En el año 1983 se muda a su actual sede, en la Avenida Los Próceres en el Valle de Caracas, allí se inicia un proceso de reorganización académica y se empiezan a dictar además otros cursos de menor extensión en el tiempo, relacionado con la materia. Para 1988, se elabora el primer proyecto para convertir el Curso Superior de Defensa Nacional en una Maestría y así poder otorgar el título correspondiente.
Antes los cambios y ajustes de la normativas emitidas por dicho Consejo, esta Casa de Estudios para el año 1992, reinicia los procesos y solicita el reingreso al régimen establecido como Instituto de cuarto nivel, a lo cual fue autorizado para solicitar la acreditación del programa correspondiente. De acuerdo con Resolución N° 48 del Consejo Nacional de Universidades de fecha 03 de julio de 2000, se acredita por el lapso de tres años el programa de Postgrado conducente al grado académico de Magister Scientiarum en Seguridad y Defensa Nacional, modalidad presencial del IAEDEN.
Actualmente, el Centro de Estudios Estratégicos (CEE) de acuerdo al decreto de creación de la UMBV del 03 de septiembre del 2010 comprende el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IAEDEN) y la Escuela Superior de Guerra  (ESGFANB). Los programas de postgrado y doctorados adscritos al CEE están orientados de acuerdo con sus perfiles de ingreso y egreso en atención a dos dimensiones: Militar y Cívico-Militar.
En este contexto y al revisar los datos plasmados en el Informe de Gestión Educativa elaborado por el IAEDEN 2010-2013, destaca de manera puntual, el comportamiento de los participantes frente a la entrega de su producto de investigación, sea el proyecto de tesis o la tesis en sí, como requisito de egreso formal del programa Doctoral en Seguridad y Defensa de la Nación. Preocupa al investigador, que de 42 participantes, apenas dos (2) han hecho entrega del proyecto doctoral; a pesar que justo estos dos participantes de la Cohorte 2012, han agotado el plazo para hacerlo, tal como se muestra en el Cuadro 1, que se muestra a continuación.  
Cohorte 2012 (*)
Cohorte 2013(**)
Sujeto Nº
Proyecto
Tesis
Sujeto Nº
Proyecto
Tesis
1
No
No
1
No
No
2
No
No
2
No
No
3
No
No
3
No
No
4
No
No
4
No
No
5
No
No
5
No
No
6
No
No
6
No
No
7
No
No
7
No
No
8
No
No
8
No
No
9
No
No
9
No
No
10
No
No
10
No
No
11
Si
No
11
No
No
12(1)
No
No
12
No
No
13
No
No
13
No
No
14
No
No
14
No
No
15
No
No
15
No
No
16
No
No
16
No
No
17
No
No
17
No
No
18
No
No
18
No
No
19
No
No
19
No
No
20
No
No
20
No
No
21
Si
No
21
No
No
(*) El plazo legal para culminar estudios venció el 15 de julio del 2017.
(**) El plazo legal para culminar estudios vence el 15 de julio del 2018.
(1)     Reprobó el examen doctoral.

Este fenómeno se reconoce en el mundo académico internacional y en cada país se le denomina de manera diferente pero con el mismo sentido. En Estados Unidos, por ejemplo, TMT se traduce académicamente como ABD, correspondiendo a sus siglas en inglés All But Dissertation (Valarino, 1994 en Ramírez, 2012).
Acudiendo a Rodríguez (2013:s/p) el TMT es aquel:
[...] que define a un conjunto de estudiantes que habiendo concluido todas las asignaturas o requisitos de una carrera, se retrasan o no terminan la tesis. Es un problema multifactorial, estudiado durante más de 20 años, con múltiples causas, entre las cuales se encuentran el diseño curricular y su influencia en el rendimiento en postgrado, variables de tipo cognoscitivo afectivo y social, entre otras.
Agrega Rodríguez que muchos estudiantes consideran el proceso de investigación “como un karma, un paso absurdo en la escalera de la formación académica y esto es sinónimo del llamado Síndrome de Todo Menos Tesis (TMT)”.
A este respecto, Rodríguez (2013) declara que son múltiples las causas del TMT, pudiendo ser identificadas como: falta de motivación, falta de seguridad en sí mismo, exceso de confianza, tutores problemáticos, falta de tiempo y búsqueda excesiva de la perfección. Soler (2006 en Ramírez, 2012) reporta debilidades asociadas con la institución académica, demostrando que el TMT no es solo falla del estudiante sino de la institución. Así, en 21 programas de maestría de la Universidad del Zulia en Venezuela, sobre el TMT, se encontró que los factores como el financiamiento y la infraestructura fueron factores negativos en la realización de trabajos de investigación (Ferrer y Malavé, 2000 en Ramírez, 2012).
De igual manera, se ha destacado como factor interviniente en el desempeño de trabajos de investigación es lo atinente al grupo de apoyo con que cuenta el tesista; destacan aquí los aportes de Soler (2006 en Ramírez, 2012), enfatizando en la importancia de los grupos de apoyo y su aplicación como coadyuvantes en la minimización de la postergación académica de los estudiantes. Vale agregar que en la mayoría de las instituciones se asigna, durante la elaboración y presentación del proyecto de grado, la figura de un asesor, figura que también es señalada por los estudiantes como causa importante de postergación del correspondiente trabajo investigativo; a ello se añaden las debilidades en la supervisión de este acompañamiento, así como las marcadas deficiencias en lo que debe ser la orientación esperada.
Una de las consideraciones que induce Ramírez (2012) a indagar es la Variable Eficacia Académica, vistas las evidencias de ser una variable mediadora significativa entre postergación y desempeño, así como entre postergación y perfeccionismo. Sin embargo, enfatiza en la necesidad de valorar las percepciones que tiene el tesista sobre las habilidades que posee para llevar a cabo un proyecto de investigación para correlacionarlo con los índices de postergación.
Lo anterior ofrece una panorámica de este síndrome de TMT que no es ajena al programa de doctorado en Seguridad de la Nación del IAEDEN perteneciente al CEE de la UMBV. Por lo que, tomando la invitación de Ramírez (2012), el presente trabajo investigativo se aboca a estudiar el fenómeno en la citada institución, sólo que no pretende arrojar demostraciones correlacionales, sino acudir a una mirada comprensiva e interpretativa.
Retomando los datos del Cuadro 1, es fácil observar que los datos arrojados se identifican con el síndrome de TMT. De hecho, se asiste a la postergación del trabajo doctoral en un 95%. También, llama la atención en hecho que todos los integrantes de la Cohorte 2012 agotaron el plazo legal para culminar sus estudios. Destaca el hecho que un doctorante presentó su examen pero lo reprobó. En cuanto a la Cohorte 2013, ninguno de los participantes ha entregado el correspondiente proyecto.
En este mismo orden de planteamientos, es importante reconocer la existencia de desafíos y retos que se deben enfrentar dentro de un programa doctoral bajo el subsistema de educación militar que superen incluso sus propias expectativas. Ello probablemente implique un sostenido encuentro con las estructuras epistemológicas, ontológicas, metodológicas implícitas en el proceso investigativo; además de intentar desarrollar las actitudes de participantes tratando de asumir el reto de buscar el conocimiento y de construcciones que en profundidad, exigen la complementariedad de tareas y ejercicios de adaptación a la comprensión de métodos, paradigmas y complejidades emergentes en el acercamiento a la realidad, lo cual es inherente a las competencias investigativas de los doctorantes.
Todo lo anterior invita a repensar sobre las competencias investigativas del programa doctoral de esta universidad, sus experiencias, la participación de los doctores facilitadores y el cuerpo de tutores integrados en las diferentes líneas de investigación; todo ello describe las condiciones en las que se desarrolla la investigación, así como la coordinación del programa y todo el eje sistémico alrededor del cual se le apoya a los doctorantes hacia la búsqueda de mayores habilidades y competencias para investigar.
Al insistir sobre las competencias investigativas como parte esencial de la formación del doctorando, el posible advertirlas en sentido contrario; es decir, hasta qué punto, limitan el desarrollo y presentación del proyecto doctoral y con ello, develando los significados de un investigador en la educación militar venezolana. Esta preocupación que subyace en el investigador, se ofrece con características de preocupante, si se toma en consideración la importancia del eje investigativo en un programa doctoral; por lo que se asume la disposición para ahondar en la profundidad de estas contemplaciones cognitivas.
Como consecuencia y en función de lo anteriormente expuesto, es de vital importancia reflexionar profundamente sobre la cultura investigativa en la educación militar venezolana, en función a las competencias investigativas, la praxis investigativa, sus características, su impacto social y educativo, innovación y otros aspectos que conforman la cultura investigativa, problemática del presente estudio, para lo cual fue imprescindible efectuar una intensa revisión del estado del arte del conocimiento, los aportes teóricos y sumergirse en el proceso de comprender, ordenamiento conceptual, interpretar los insumos adquiridos, analizar y revelar, para luego generar un corpus teórico que sustenta la cultura investigativa en la educación militar venezolana.

Intencionalidad de la investigación

Esta contextualización del objeto de estudio sirve de basamento para que el investigador formule como gran pregunta rectora de la investigación: ¿En qué fundamenta un corpus teórico que sustente la cultura investigativa en la Educación Militar Venezolana?
A lo anterior, se ata una serie de preguntas que sustentan el objeto de estudio y conducen el desarrollo de la investigación. Estas son las siguientes: ¿Cómo es la Cultura Investigativa a través de los escenarios que se manifiestan en la derivación de las competencias investigativas en la Educación Militar Venezolana? ¿Cómo son las experiencias investigativas que se vinculan a la producción del conocimiento en la Educación Militar Venezolana por parte del Centro de Estudio Estratégico? ¿Cuáles son las categorías relacionadas con la praxis investigativa de los participantes del programa doctoral? ¿Cuáles son los elementos teóricos-conceptuales que sustentan la cultura investigativa en la Educación Militar venezolana para conformar un corpus teórico?

Objetivos de la Investigación

General

Generar un corpus teórico que sustente la cultura investigativa a nivel estrategico en la Educación Militar venezolana.

Específicos

Comprender la cultura investigativa a través de los escenarios que se manifiestan en la derivación de las competencias investigativas en un nivel estratégico para la Educación Militar venezolana.
Interpretar las experiencias investigativas a nivel estratégico que se vinculan a la producción del conocimiento en la educación militar venezolana por parte de los docentes de doctorado y doctorantes a nivel estratégico.
Analizar las categorías relacionadas con la Praxis Investigativa de los docentes de doctorado y doctorantes a nivel estratégico en la educación militar venezolana.
Revelar los elementos teóricos-conceptuales que sustentan la Cultura Investigativa a nivel estratégico en la Educación Militar Venezolana para la configuración del corpus teórico.

Relevancia de la Investigación

La UMBV a través del CEE como factor incidente y determinante para la transformación e innovación de las políticas-sociales, económicas, culturales y militares del país, conjuga en la relación trialéctica ser-poder y poseer, como proceso complejo de una realidad. Punto de transferencia entre el hacer la praxis y la acción, de allí la importancia que esta institución como ente transformacional y productor de conocimiento a profundidad, en la innovación y en el cambio social, tecnológico y educativo dentro de múltiples ámbitos dentro del subsistema de educación militar orientados de acuerdo a sus perfiles de ingreso y egreso a dos dimensiones: Militar y Cívico-Militar, para la generación de investigadores su cultura investigativa en el contexto de educación militar venezolana.
Es así como se hace necesario comprender, transformar y apropiarse de espacios intelectivos, de construcción del conocimiento, complementarios a los seminarios y transdisciplinarios que fortalezcan las competencias investigativas del doctorando, comprendiendo la Cultura Investigativa en la Educación Militar Venezolana a través de los escenarios que se manifiestan en la derivación de las competencias investigativas adscritos al CEE y las experiencias investigativas que se vinculan a la producción del conocimiento en la Educación Militar venezolana como reto permanente del programa doctoral del IAEDEN, cuyo fondo ha de persistir en la formación de investigadores. Cobra fuerza, la idea de factibilidad de la presente investigación en interacción con los mismos doctorandos para aprovechar sus experiencias en la visión de las competencias investigativas y por ende sacar las categorías relacionadas con la praxis investigativa de los docentes del doctorado y doctorantes a nivel estratégico en la educación militar venezolana para su respectivo análisis.
Desde esta perspectiva, el aporte de este estudio en términos de la originalidad le otorga características inscritas en la mirada cualitativa al objeto de estudio, toda vez que contribuye con la reflexión sobre la formación de investigadores en la educación militar venezolana a través de los programas doctorales a nivel estratégico.
En el plano social, la visión que demanda la investigación sobre las nuevas realidades que emergen constantemente en la educación militar venezolana, exige cada vez más, de competencias investigativas para su acercamiento interpretativo, por lo cual la UMBV como centro dinámico de formación de investigadores a través del CEE ha de asumir su responsabilidad en la calidad de los programas doctorales que ofrece y desde este ámbito de reconocimiento es importante la contribución de este estudio que vincula en las voces de los informantes clave, la multiplicidad de elementos, factores y circunstancias que rodean al doctorante en cuanto a las limitaciones de la educación militar.
En el contexto de las innovaciones educativas, el presente estudio coloca a los doctorantes frente a un reto sugerente desde la condición ontológica a una permanente reflexión de las autoridades académicas a nivel estratégico, con una congruencia de acciones y un perfil de ingreso del doctorante, frente a la idea de promover la investigación en todas las áreas de conocimiento y entre ellas la educación militar de forma creativa e innovadora.


EPÍLOGO

El devenir de esta experiencia investigativa y toda su riqueza no pueden ser expresadas, por mucho que desee su autor, en un documento, cuya extensión y estrategia discursiva agotarían al más ávido lector. Además, aquello que fue sometido a estudio, deja más que resultados, inquietudes y temas por indagar.
Sin embargo, considero que estas líneas finales están llamadas a expresar ese cúmulo de sensaciones y prácticas que sirvieron de andamiaje para lograr la aproximación a lo que se trazó como propósito, en el marco de voluntades compartidas entre quien suscribe estos resultados y quienes ofrecieron sus miradas al fenómeno estudiado.
Reflexionando entonces sobre lo realizado, se destaca el aporte que se consiente en sugerir la posibilidad de mirar la investigación que se desarrolla en la academia, desde otra perspectiva. Una perspectiva inscrita en la concepción misma de la innovación, toda vez que ofrece una forma diferente de mirar lo mismo y ello desde la perspectiva multidiversa de sus protagonistas. De igual manera, el horizonte investigativo se extendió hacia lo militar, con lo cual, se generó un acercamiento con esta particular cultura de tanto arraigo y poco conocimiento en la sociedad venezolana y en particular con la comunidad científica.
En este orden de ideas, se puede llegar a pensar que tanto el tema como los resultados retan a un debate más profundo y con ello, a la generación de miradas alternativas. Lo interesante a rescatar entonces es la invitación que se formula desde la innovación, tal como lo hace Contreras (2011), al postular que lo importante de los procesos de innovación:


Reside en que constituyen una fuente de conflictos, porque hacen patente las contradicciones en que se mueve el sistema educativo, tanto internamente como en relación a la dinámica social y política en general. Cualquier proceso de innovación que asuma esta posición debiera concebirse como una dinámica para generar conflicto que dé lugar a posiciones reflexivas y a cambios. No a la sustitución de una práctica por otra, sino a los procesos de transformación autorreflexiva de los profesores y a la conciencia de las condiciones sociales y escolares en las que se produce la enseñanza (s/p).
Por tanto, este trabajo, lejos de ofrecer la certeza de una verdad invita a la búsqueda de una perspectiva integradora del proceso investigativo, que más allá de clásica postura enseñanza-aprendizaje, trascienda hacia una transformación pertinente con nuestro realidad histórica; muestra de esta intencionalidad, se muestra a continuación con el desarrollo de las siguientes consideraciones.
Para comenzar, el autor reafirma el sentido de la educación como el proceso que por excelencia, convoca a la formación del individuo, sin que por ello se minimice la influencia de elementos claves del entorno, tal como los medios de comunicación y la familia. Sin embargo, cuando se trata de la formación en ciertos campos del saber, el fracaso que se le atribuye, tiene su fundamento desde la mirada retrospectiva con la cual se le mira y se continúa mirando, dejando de lado las propuestas prospectivas; en pocos casos, las respuestas formuladas en este sentido, parecen tender a la repetición de los mismos contenidos, sólo que le se atribuye como “elemento novedoso”, la tecnología; por tanto, la tecnología es utilizada para presentar los contenidos tradicionales, que según la óptica del administrado educativo, resulta inmutable en el tiempo.  
En este orden de ideas, tanto la concepción como los fines de la educación requieren repensar-se y re-vivirse, adentrándose en la complejidad de sus procesos internos en atención a las emergentes interacciones con su medio. Tal como se presenta, la transformación que se debería operar en la educación, estaría llamada a incidir sobre la estructura dinámica de los individuos y su historicidad, de la cual también forma parte la educación.
Justo aquí, se reconoce el papel superior de las universidades cuando tienen la responsabilidad de propiciar los cambios estructurales en los diversos planos de la vida cotidiana de un país; entendiéndose el resultado de tal proceso, como un devenir de cambios estructurales contingente a la secuencia de interacción del organismo. Estos cambios tienen su origen en el proceso fundamental de la investigación.
Esta forma de ver la investigación sugiere pensarla con un carácter permanente y con la característica de operar de manera recíproca entre sus resultados en términos de una transformación estructural y el momento histórico que les corresponde vivir y a su vez, transformar.
De modo que es a través de la investigación, como se pueden lograr las transformaciones importantes que demanda la sociedad. Y a su vez, la misma investigación debe propiciar cambios a lo interno de sus estructuras; de ahí, la complejidad de la investigación y la necesidad de preservarla en toda su dimensión, como el puntal por excelencia para adelantar la ardua tarea de reflexionar sobre esas transformaciones y lo más importante, reflexionar sobre sus propios procesos para la construcción del conocimiento; esta complejidad debe estar tutelada sólo desde una estructura lo suficientemente articulada como para producir-se los cambios demandados tanto a lo interno como en el medio en el cual se desenvuelve. En particular, se concibe la universidad como el espacio ideal para llevar a cabo esa empresa.
Así, la universidad está abierta a diversas corrientes de pensamiento y replica la inclusión sin discriminación, permitiendo conjugar la diversidad sociocultural y las diferencias individuales, contribuyendo con una socialización intercultural. Esta modalidad de intercambio no obedece a una linealidad racional y causal, sino que lo inscribe como parte del sistema educativo en general y como tal, receptor de insumos y generador de resultados. He aquí que la importancia del compromiso de las universidades con los sectores sociales es un reto productivo a través del conocimiento, inscrito en un esquema donde no sólo se considera una función de la universidad, sino una práctica dinámica y constante de todos los miembros y protagonistas de la institución, convirtiéndose en una vía para contribuir con el desarrollo de la comunidad, región y el país. Por ello, tanto la investigación como el conocimiento, se convierten en una prioridad para las universidades y para quienes en ella se desempeñan.
En términos generales, la investigación en el nivel universitario consolida multitud y diversidad de esfuerzos que se articulan para lograr los altos fines para los que fue creada. Reconocida entonces la universidad y su responsabilidad en orquestar los cambios en la sociedad, el estudio se centró en la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, institución que adelanta su programa doctoral a través del Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional. En sus espacios, inscritos en el ámbito militar, el proceso investigativo como centro del estudio denotó importantes elementos que deben ser superados en atención a mejorar sustancialmente sus resultados.
Emerge como corolario un proceso de formación académico investigativo con importantes debilidades que lo descalifican en su calidad y en todos los sub-procesos que lo integran. Muestra de ello son las consideraciones desfavorables al régimen de ingreso y lo esquivo de los requisitos para el ingreso. Sin embargo, el programa de inducción, suele ser reconocido como favorable, aunque no contempla el abordaje de los factores motivacionales cuyo peso específico, determina en gran medida el éxito en la formación académica prevista, más no así en las competencias investigativas que se espera, desempeñe un egresado de ese programa doctoral.
El proceso de formación académico-investigativo ofrece estrategias educativas ancladas en su mayoría, en técnicas tradicionales que atienden aspectos teóricos pero resultan insuficientes para el desarrollo de una praxis investigativa en la dimensión y exigencia que le es propia.
Es notoria, en los trabajos de investigación de los participantes, la dependencia de la valoración que emite el docente; un docente que sin embargo, encarna a duras penas, la figura de un investigador. Por tanto, es imperativo para el cuerpo docente, avanzar en la tarea de alinear su actividad docente con un sustancial trabajo investigativo que realmente lo catalogue en su doble función.
Entra en juego también en la dinámica universitaria indagada, el apoyo institucional como determinante en el éxito del proceso de formación de los doctores. En este caso, se observa en estado de precariedad, expresado en la insuficiente dotación de material bibliográfico de consulta, al igual que de una biblioteca virtual, propia de una institución universitaria de avanzada; igual particularidad se advierte frente al vacío experimentado por las líneas de investigación y su accionar como elementos articuladores del quehacer investigativo; a ello se suma la carencia de una red investigativa que permita extender la mirada investigativa más allá del ámbito limitado de un tema o tópico determinado, perdiéndose la oportunidad de contrastar puntos de vista enriquecedores al trabajo investigativo. Realidad que también se enmarca en el apoyo institucional.
Por su parte, la praxis investigativa se presenta con muchas borrosidades, resultando imposible de precisar en términos tanto de concepto como de real ejercicio cotidiano. Por ello, las transformaciones derivadas de la praxis investigativa, se pudieran catalogar como escasas; aunque a nivel de resultados llanos, las pocas reconocidas se limitan a lo socio-económico y la comprensión del área militar; área esta que se corresponde con la esencia misma del programa doctoral. Enlazando estas consideraciones con las arriba descritas, resulta poco probable esperar cambios importantes como producto de la praxis investigativa inscrita en el programa doctoral del IADEN, si sus doctorantes poseen escasas herramientas personales para llevarlo a cabo, a lo que se suma la insuficiencia del apoyo institucional antes también declarado.
Claro que, al estar contemplado este programa doctoral en la educación militar, resulta por descontado que su cultura permea las estructuras que lo conforman; ello se reconoce desde los mecanismos de ingreso, hasta en la selección de los temas de investigación y por supuesto, en el lenguaje que lo transversaliza. No escapa a los encuentros cotidianos, la rigidez de la comunicación entre participantes-investigadores, con lo que se marca alguna distancia entre pares, encuadrándose más en la lógica institucional del respeto y la subordinación, antes que el respeto a la opinión disidente, propia de un espacio universitario abierto y plural. Muestra de ello, es la negativa de algunos participantes a emitir opinión con relación a la pregunta sobre la apertura paradigmática dentro del programa.
Lo antes reflexionado, me lleva a especular sobre lo utópico que resultaría concebir una formación académico-investigativa en una universidad militar, con prácticas educativas abiertas, que permitan comprender los significados construidos a partir de la interacción posible en situaciones concretas en la realidad universitaria de un conocimiento posible, alejado de la linealidad discursiva y el dogmatismo paradigmático. Donde además, se pauten una comunicación transversalizada por la asimetría y las diferencias entre los propios sujetos en ella inscritos. Reconociendo, por supuesto, las relaciones de poder derivadas del ámbito militar y que van más allá de la misma institución.
Para finalizar este discurso, me permito extender una invitación a los investigadores interesados en ahondar en estos aspectos y otros que quedaron solapados por la rigurosidad administrativa, en la seguridad de ofrecer una mirada mucho más amplia del complejo mundo militar y los procesos que lo configuran y entre los que se cuentan la educación.
   


REFERENCIAS

Aguana, R. (2015). Ontología de la Carrera Militar Bolivariana. Caracas: Fondo Editorial Hormiguero de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela.
Aguana, R. (2015). Ontología de la pedagogía militar: un aporte para una nueva dimensión de la venezolanidad. Tesis Doctoral. Universidad Latinoamericana y del Caribe.
Aguana, R. (2016). Paideia del Soldado Republicano. Caracas: Fondo Editorial Hormiguero de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela.
Aguana, R. y Sayegh, S. (2004) La Militaridad en el estado democrático y social de derecho y de justicia. 3ra Edición. Universidad Militar Bolivariana de Venezuela.
Berger, P., Luckmann, T. (1979). La construcción social de la realidad. Buenos Aires. 5ª reimpresión. Amorrortu Editores.
Bunge, M. (2002). Epistemología. 3ª Ed. México. Siglo XXI.
Cárdenas, Y. (2004). Competencias en el Eje Investigativo de los Participantes de la Cohorte 2000-2004 del Subprograma de Maestría en Educación Superior de la UPEL. Tesis Doctoral no publicada. Universidad Pedagógica Libertador, Instituto Pedagógico de Barquisimeto. Barquisimeto.
Carmona, M. (2004). Transdisciplinariedad: Una propuesta para la Educación Superior en Venezuela. Rev. Ped, mayo 2004, Vol. 25, no.73, p.59-70. ISSN 0798-9792.
Chiavenato, I. (1989). Comportamiento Organizacional. Mc.Graw Hill Interamericana. México. 2ª Edición.
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial de la República, 5.453, Marzo 24, 2000.
Corbetta, P. (2007). Metodología y técnicas de investigación social. Mc.Graw Hill Interamericana de España.
Delors, A. (1998), La Función Educativa en Educación Superior. Universidad Bicentenaria de Aragua.


Denison, D. (2013). What is organizational culture? Why culture Matters to your organization [Video] Disponible en: http://www youtube .com/watch?v= Rd0kf3wd120, Recuperado: 10 de octubre de 2016.
Domínguez, D. (2005). Investigación cuantitativa y cualitativa. Revista Notas de Investigación. Año X. N° 10. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.
Ferrer de Valera, Y. y Malavé, M. (2000). Factores que inciden en el síndrome de Todo Menos Tesis en las maestrías de la Universidad del Zulia. Opción.16 (31): 112-129.
Gaceta Universitaria Universidad Militar Bolivariana de Venezuela. (2013). Gaceta 10, Tercer Trimestre. Resolución N°CSU0-089-2013, Enero 28, 2013.
Gadotti, M. (2011). Elementos para una praxis transformadora de la universidad. Intervención por video conferencia [Transcripción] en el Foro Mundial por la Transformación Universitaria. Caracas. 3 de marzo de 2011.
García, S. y Dolan, S. (1997). La dirección por Valores. Madrid, España: McGraw Hill.
Gergen, K. (1995). Realidades y relaciones. Aproximaciones a la realidad social. España: Paidós
Glaser y Strauss (1990). Bases de la investigación cualitativa, técnicas y procedimientos para desarrollar la teoría fundamentada. Medellín, Colombia: Universidad de Antioquía.
Glaser, B. y Strauss, A. (1967). The Discovery of Grounded Theory: Strategies for Qualitative Research. Chicago: Aldine.
González, F. (2006). Los Planos Epistemológicos, Ontológicos y Metodológicos asociados a los Componentes Organizacionales y Estructurales del Proceso Investigativo. Tesis Doctoral no publicada. Universidad Santa María, Caracas.
González, N. (2007), Conocimiento, ética y lenguaje. Modelo de la acción investigativa. España: Pontificia Universidad Javeriana.
Guba, E., y Lincoln, Y. (1990). Naturalistic inquiri.Beverly Hills. Newbury Park, CA: Sage Publications.
Hessen, J. (1983). Teoría del Conocimiento. Bogotá. Colombia. Ediciones Universales. 
 Hurtado de Barrera, J. (2000). El Proyecto de Investigación. Comprensión Holística de la Metodología y la Investigación. Sexta Edición, Editorial Quirón Sypal.
Hurtado de Barrera, J. (2000). Retos y Alternativas en la Formación de Investigadores. Fundación SYPAL. Caracas Venezuela.
Husserl, E. (1986). Crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental. México: Fondo de la Cultura Económica.
Husserl, E. (1982). La idea de la Fenomenología. Cinco lecciones. Trad. Manuel García-Baró. España. Fondo de Cultura Económica.
-----. (1985). Investigaciones Lógicas. Traducción de Manuel García y José Gaos. Madrid. Alianza Editorial.
-----. (2001). Invitación a la Fenomenología. México. Ediciones Paidós Ibérica, S. A.
Juran, J.  (1990).  El liderazgo para la calidad. Manual para ejecutivo. (Libro en Línea). Consultado 25 de Febrero 2016. Disponible en: https://books. Google .co.ve/books ?id=rZgoVdPhJCAC &printsec =frontcover&dq=gestion+de+la+calidad+joseph+juran&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwig29X_15vLAhVK1CYKHYZJBwIQ6AEIIzAB#v=onepage&q=gestion%20de%20la%20calidad%20joseph%20juran&f=false.
Ley Orgánica de Educación. (2009). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, N° 5.929, (Extraordinaria), Agosto 15, 2009.
Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. (2008). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, N° 5.891, (Extraordinaria), Decreto 6.239, Julio31, 2008.
Ley Orgánica de la Seguridad de la Nación de la República Bolivariana de Venezuela. (2014). Gaceta Oficial Extraordinaria, de la República Bolivariana de Venezuela N° 6.156. 19 de noviembre de 2014.
López, M. (2004). Panorámica y Calidad de los estudios de Postgrado en el Mundo. España: Universidad de Sevilla.
López, Montenegro y Tapia (2005), Las Ciencias Sociales, El Autor y El Texto. Caracas: Universidad Central de Venezuela.
Martínez, M. (2003). Transdisciplinariedad, un enfoque para la complejidad del mundo actual. Conciencia Activa 21. Número 1, pp. 107-146. Caracas.
Martínez, M. (2004). Comportamiento humano: Nuevos métodos de investigación. México: Trillas.
Martínez, T (2005). La Investigación Educativa en Venezuela, Arte y Perspectiva hacia una visión holística del Currículo. Tesis Doctoral. Universidad de Carabobo.
Martins, F. (2005). La interdisciplinariedad y la cultura de Investigación del Profesor Universitario. UBA: Sociedad Internacional de Profesionales de Tecnologías de Información y Comunicación.
Matute, J. (2013). Modelo de sistema de gestión de la calidad para instituciones de educación universitaria. En Contribuciones a la Economía, marzo 2013, (Información en línea) Consultado el 27 de febrero 2016. Disponible en www.eumed.net/ce/2013/sistema-gestion-calidad-universidades.html.
Márquez, A. (2009). El discurso científico humanístico de la investigación venezolana. Revista Venezolana de Ciencias Sociales, Vol. 8. Núm. 2, Caracas.
Monsalve, A. (1990). Cultura organizacional. Volumen VII, N°4.Aranguren (2010)
Moreno, A. (2005). La Universidad de Ayer y Hoy. Universidad Católica Andrés Bello, Vicerrectorado Académico. Caracas Venezuela
Morín, E. (1982). Ciencia con conciencia. Barcelona, España: Anthropos.
Morín, E. (2000). Con la cabeza bien puesta. Repensar el pensamiento. Bases para una reforma educativa. (3era Edición). Argentina: Nueva Visión.
Morín, E. (2004). Discurso en Bahía Kino, Sonora, otoño.
Mujica y Campos (2014). La Actividad Investigativa y el Rol del Docente en la Voz de un Investigador. Tesis realizada en la Universidad Pedagógica Libertador. Caracas-Venezuela.
Muñoz, J.; Quintero, J. y Munévar, A. (2001). Competencias Investigativas para Profesionales que forman y enseñan. Colombia: Aula Abierta.
Nicolescu, B. (1982). La Transdisciplinariedad. Manifiesto. Multiversidad Mundo Real Edgar Morín A. C.  Hermosillo. México
Otero, S. (2012). La gerencia creativa que subyace en la dinámica del conocimiento en la organización educativa militar, como sistema complejo. Tesis Doctoral. Caracas-Venezuela.
Parra, E. (2010). La Investigación Universitaria en Venezuela. Estudio Diagnóstico 2005-2010. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello.
Perinat, A. (2005). Tendencias de la investigación social en la Universidad del siglo XXI. Revista Notas de Investigación. Año X. N° 10. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez.
Plan de Estudio Simón Bolívar 2012-2016. (2012). Primer Plan de Estudio de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela. Caracas: Autor.
Poortinga, Y. (1997). Towards Convergence? En: Berry, J., Poortinga, Y. & Pandley, J. (Eds.) Handbook of Cross-Cultural Psychology. Volumen 1: Theory and Methods. Massachusetts: Allyn and Bacon.
Ramírez, S. (2012). Variables Asociadas al Síndrome de Todo Menos Tesis (TMT). Trabajo de Ascenso presentado para optar a la categoría de Asistente en el escalafón de Personal Docente.  Daena: International Journal of Good Conscience. 10(2)246-259. Agosto 2015. ISSN 1870-557X 259 y de Investigación. Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” Decanato Experimental de Humanidades y Artes Programa de Licenciatura en Psicología.
Ramos, I. (2009). La Educación Investigativa. Universidad Bicentenaria de Aragua. 2da Edición.
Ramos, I. (2010). La cultura investigativa en las universidades. Ponencia presentada en la Jornada Internacional de Investigación. Universidad de Oriente. Venezuela.
Rincón, M. (2011), Cultura Innovativa. Universidad del Zulia: Ediciones del Vicerrectorado.
Robbins, S. (2004). Comportamiento Organizacional. Teoría y Práctica. México: Edit. Prentice Hall.
Rodríguez, C. (2001). Fundamentos para la Investigación Educativa. Colombia: Editorial Magisterio.
Rodríguez de Hofstätter, M. (2013). El Síndrome de Todo Menos Tesis (TMT). Una Fenomenología en Estudios de Postgrado en los Escenarios Educativos. Revista Electrónica de Investigación y Postgrado - Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales Rómulo Gallegos. Año 2 No. 3: Septiembre - Diciembre 2013.
Romero, H.; Tobos, M.; Jinete, M. y Liendo, M. (2006). La Praxis Profesional del docente en formación ¿formarlo viviendo el pasado, el presente o la forma de vida del proyecto de sociedad por construir? Revista Iberoamericana de Educación, N° 40, OEI, 1-11.
Sánchez, R. y Arredondo, M. (2001). (Coords.). Pensar el Postgrado. La eficiencia terminal en ciencias sociales y humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México. México: Plaza y Valdez.
Sandín, M. (2003). Investigación Cualitativa en Educación. Madrid: MacGraw Hill – Interamericana de España.
San Miguel, A. (2009). Calidad. Libro en línea. Consultado 25 de Febrero 2016 Disponible en: https://books.google.co.ve/ books?id=M4KKce Se3f4C&printsec=frontcover&dq=calidad&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwi5pJSwspnLAhVB4SYKHYq5ADoQ6AEIGjAA#v=onepage&q=calidad&f=falseSchein, E. (1992). Cultura Organizacional y Liderazgo. Barcelona, Edit Plaza y Janes.
Taylor, S. y Bogdan, R. (1992). Introducción a los Métodos Cualitativos de Investigación. Barcelona: Paidós.
Tobón, S.; Rial, A.; Carretero, M. y García, A. (2006). Competencias, Calidad y Educación Superior. Colombia, Bogotá: Magisterio.
Ugas, G. (2005). Epistemología de la Educación y la Pedagogía. San Cristóbal. Venezuela. Ediciones del Taller Permanente en Estudios Epistemológicos en las Ciencias Sociales
Universidad Militar Bolivariana de Venezuela. (2010). Documento Rector. Editorial El Hormiguero. Caracas, Venezuela.
Valarino, E., Yáber, G. y Cemborain, M. (2011). Diseño curricular por competencias, postgrado y TMT (Todo Menos Tesis). Reunión del Núcleo de Autoridades de Postgrado. Caracas, septiembre 2011. Universidad Simón Bolívar.

Villegas, C. (2010). La Investigación: un enfoque integrador transcomplejo. Universidad Bicentenaria de Aragua. 2da Edición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario